Julio es mes de mucho trasiego. De ir y venir, de escapadas, regresos y largas vacaciones. Lo que no varía para los devotos de la Virgen del Carmen es el buscar el momento de verla en las calles en medio de un derroche de fervor. Guarda de quien se embarca en el mar y de las Ánimas del Purgatorio, la Virgen del Carmen fue puerto seguro donde amarrar el alma durante unas horas en mitad de la canícula en Córdoba. Nuestra Señora del Carmen de Puerta Nueva se puso a las nueve y cuarto de la noche en camino desde su parroquia... Читать дальше...