El adiós de Súper Mario
El emergente
Ignacio Serrano
Una enorme sonrisa. Es el primer recuerdo que tenemos de Mario Lissón. No alguno de sus laberínticos batazos ni verle tomar rodados en el short del estadio Universitario. Es ese gesto afable a primera vista, que tanto se echa de menos en la Venezuela de estos tiempos recientes.
Allí estaba él, con el uniforme de los Leones. Corría 2007, su año de novato en la LVBP. Tenía 23 años de edad y acababa de ganarse un lugar en el equipo grande... Читать дальше...