El ritmo de hoy surge cansino y timorato, quizá hasta medroso, entre interrogantes minúsculos que apenas si se perciben a la hora de la siesta de un día asfixiante de verano, junto al Palacio de las Cortes que está en la Carrera de San Jerónimo de Madrid: ¿yenka?, ¿izquierda?, ¿derecha?...