Un grupo de unas cien personas permanece acampada en la Plaza de la Encarnación de Sevilla en protesta por la situación de la vivienda en España y en solidaridad con el movimiento iniciado a raíz del desahucio de Maricarmen, una anciana de 87 años que fue obligada a dejar la que había sido su casa durante los últimos 70 años. Esta protesta se hace eco de la que se inició este fin de semana en la Plaza de Sol de Madrid y que ha originado un movimiento de protesta de muchos jóvenes sobre todo que están hartos de no poder aspirar a comprarse una vivienda y que se quejan también de los fondos buitre que acaban obligando a desalojar a personas de sus casas al subirles el alquiler. Los sevillanos que se han unido a la protesta han decidido acampar en la céntrica Plaza de la Encarnación, junto a las Setas, tras la protesta masiva celebrada ayer lunes en esta misma ubicación, en la que miles de sevillanos -1.200 según la Policía y 5.000 según los convocantes- se manifestaron contra los desahucios, los alquileres abusivos y por el derecho a una vivienda digna. En esta acampada se pueden ver proclamas como 'La casa para quien la habita, no para bancos ni para especuladores', 'la vivienda nos cuesta la vida', 'los fondos buitre son invasores o 'precios regulados, vivienda digna'. Los manifestantes están bien organizados e incluso tienen una mesa en la que ofrecen desayunos a los que han pasado la noche en las tiendas de campaña y acuden allí a compartir este sentimiento de protesta. Durante la noche los acampados tuvieron algún roce por culpa de aficionados croatas que han venido a Sevilla a ver el partido de su selección ante España en la Cartuja y que les increparon, pero la cosa por fortuna no fue a mayores. Algunos de estos acampados son universitarios y han dejado sus tiendas a cargo de compañeros mientras iban a clases.