El primer 15-M fue una basura intelectual, pero, sobre todo, moral. Si es que ambas basuras no fueran, en realidad, la misma. No obstante, sus consecuencias fueron más allá del vertedero. Es cierto que Podemos nunca logró su objetivo de «tomar los cielos por asalto», pero, en cambio, sí que logró imponer su marco rupturista, infantil y frentista a la hasta entonces 'izquierda moderada'. Así, el sanchismo y su muro contra la mitad de España bebe directamente de la retórica guerracivilista de Iglesias, y de su guerra abierta contra la Constitución y la nación reconciliada en el 78. O sea, que Podemos-Sumar resultaron un fracaso como organización, pero un éxito como visión. Y de aquellos polvos, estos lodos de polarización,...
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