Canatur pide al BCCR seguir reduciendo la tasa de política monetaria para apoyar pymes turísticas
La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) redujo la tasa de política monetaria (TPM) en 25 puntos base, al pasar de 3,25% a 3% anual.
La decisión forma parte de la política monetaria de la entidad y, según la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), abre la posibilidad de que continúen ajustes similares si las condiciones macroeconómicas lo permiten.
El presidente de Canatur, Martí Jiménez, indicó que la organización valoró la reducción porque responde a una solicitud que distintos sectores productivos habían planteado en los últimos meses. Añadió que la Cámara espera que el Banco Central continúe evaluando eventuales disminuciones de la tasa de referencia.
“Valoramos favorablemente esta decisión porque atiende una solicitud que el sector productivo ha planteado en reiteradas oportunidades. Confiamos en que el BCCR continúe evaluando reducciones adicionales de la TPM, para aliviar las presiones que enfrentan actividades como el turismo”, expresó Martí Jiménez, presidente de Canatur.
El acceso al financiamiento figura entre las principales expectativas del sector turístico. La Cámara considera que una menor TPM puede contribuir a reducir el costo del crédito, incentivar nuevas inversiones y estimular el consumo, factores que inciden en la actividad económica.
Canatur señaló que las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas podrían ser las principales beneficiadas, en especial aquellas ubicadas en comunidades rurales y costeras, donde el turismo representa una de las principales fuentes de empleo.
“Sobre todo, para mejorar la competitividad de las empresas turísticas, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas ubicadas en comunidades rurales y costeras, donde el turismo constituye una de las principales fuentes de empleo”, añadió el jerarca de Canatur.
La organización también recordó que la política monetaria no resuelve por sí sola los desafíos que enfrenta el sector. Sin embargo, estima que un entorno de tasas de interés más bajas favorecería la continuidad de operaciones, el desarrollo de nuevos proyectos y la preservación del empleo, siempre que las condiciones económicas permitan mantener esa tendencia.