Los socios del Gobierno ven en el decreto de vivienda un acto de campaña y se preparan para tumbarlo
El Gobierno planea aprobar en el próximo Consejo de Ministros un decreto con diversas medidas de vivienda y en el que se incluirá, entre otras, la prórroga de los alquileres. La versión oficial de Moncloa es que su intención ahora es negociar con los distintos grupos parlamentarios para escuchar sus reclamos y aprobar un texto que pueda ser convalidado un mes después en el Congreso. Sin embargo, los propios socios del Gobierno recelan de esa intención, creen que es un acto de campaña más y están allanando el terreno para tumbarlo.
PSOE y Sumar llegaron esta semana a un pacto en el seno de la coalición para presentar ese decreto y ya se han ido conociendo algunas de las medidas que incluirá, además de la prórroga, como aquellas que buscan agilizar las operaciones urbanísticas, incentivos fiscales que todavía no se han concretado o la regulación de los alquileres de temporada. Pero el problema para el Ejecutivo es que lo que se va sabiendo no está gustando a sus socios, aunque por motivos distintos.
Según explican fuentes de Junts, desde el Ministerio de Vivienda les trasladaron que su intención era la de sacar adelante un texto "pequeño, de consenso" y que, sin embargo, "han hecho lo contrario". Los independentistas catalanes creen que las medidas incorporadas en el pacto facilitan la okupación y perjudican a los pequeños propietarios y avisan de que no van a votar iniciativas con ese contenido.
"Hay temas de consenso que si se votan por separado podrían salir adelante, pero hay otros asuntos que no podemos dar por buenos como las okupaciones o que la gente tenga que vivir de alquiler de por vida", aseguran estas fuentes. Critican que el Gobierno ha puesto en este decreto "todo lo que se ha ido rechazando". "Es seguir haciendo lo que se ha demostrado que no ha funcionado", añaden.
De hecho, el Congreso ya tumbó el pasado mes de abril un decreto de vivienda que también incluía la prórroga de los alquileres y varias fuentes parlamentarias coinciden en que lo que se quiere aprobar ahora es muy similar. "No tienen interés en que salga adelante, sólo quieren seguir con la campaña y decir que somos muy malos por tumbarlo", insisten en Junts. Además, los independentistas no creen que vaya a haber margen para cambiar el texto de manera significativa de aquí a que lo apruebe el Consejo de Ministros.
Sin el apoyo de Junts, el decreto ya nace muerto en la práctica, ya que el Gobierno necesita su voto a favor para superar los 171 votos en contra que sumarán el PP, Vox y UPN. Pero, por si fuera poco, también se han mostrado muy críticos en Podemos y han trasladado al Gobierno que no cuente con sus votos, aunque no han especificado si votarían en contra o se abstendrían.
La secretaria general de los morados, Ione Belarra, compareció ayer para explicar que su grupo parlamentario consideraba que la propuesta en materia de vivienda del Gobierno es una "reforma de la Ley del Suelo con adornos" y que el Ejecutivo está intentando llevarla a cabo "por la puerta de atrás, en pleno verano".
Belarra aseguró que es "una línea roja" para ellos, ya que supone "abrir una autopista a los pelotazos urbanísticos". Explicó que cuando gobierne la derecha, la prórroga de los alquileres que incluye el decreto "va a caer", pero la reforma de la ley "va a quedar para las próximas décadas". Por ello, animó al Gobierno a que "busque los votos del PP" si la quiere sacar adelante.