Si llevas toda la vida haciendo las patatas siempre de la misma manera, esta receta va a cambiar algo en tu cocina. No es la clásica patata asada, ni las de toda la vida fritas en aceite. Estas patatas se cuecen primero, se aplastan y luego se hornean con un aceite especiado hasta que quedan doradas y crujientes por fuera y tiernas por dentro. El resultado es una guarnición que llama la atención nada más sacarla del horno y que, inevitablemente, acaba con alguien preguntando cómo se hacen. La técnica es sencilla, los ingredientes son de lo más básico y el nivel de satisfacción es alto. Toma nota de esta sencilla receta. El tamaño de las patatas importa. Lo ideal son patatas de entre 5 y 7 centímetros: suficientemente pequeñas para que al chafar queden en un disco manejable, pero con suficiente carne para que el interior quede tierno. Las patatas baby o las patatas nuevas de temporada son perfectas para esta receta. El vinagre en el agua de cocción no es un capricho. Ayuda a que la piel quede más firme y no se rompa durante la cocción, lo que facilita mucho el chafado posterior. No le aportará sabor al resultado final. No escatimes con el aceite especiado. La clave del crujiente está en que la superficie de la patata quede bien pintada antes de entrar al horno. Además, puedes adaptar las especias a tu gusto : ajo en polvo, romero o tomillo también funcionan muy bien. Las patatas chafadas al horno son una guarnición más ligera de lo que aparentan, especialmente si las comparamos con las patatas fritas en aceite. Al cocinarse primero cocidas y luego al horno, absorben una cantidad muy inferior de grasa, lo que las convierte en una opción más equilibrada dentro de una dieta variada. La patata es una fuente interesante de hidratos de carbono complejos, potasio, vitamina C y vitamina B6. El aceite de oliva virgen extra utilizado para el especiado aporta grasas monoinsaturadas de calidad, con efectos beneficiosos para la salud cardiovascular. El pimentón, además de dar sabor y color, contiene antioxidantes como el betacaroteno. En conjunto, es una guarnición sencilla, nutritiva y perfectamente compatible con una alimentación saludable.