El pueblo que tiene el balneario romano mejor conservado de España: las aguas brotan a 43 grados
En un pequeño pueblo de Cáceres se esconde uno de los complejos termales romanos más importantes de España. Sus aguas repletas de minerales brotan a 43ºC y el lugar conserva termas originales de época romana declaradas Bien de Interés Cultural.
Pegado a la frontera con Salamanca, se sitúa en el Valle del Ambroz, un emplazamiento privilegiado lleno de cerezos y ciruelos que en primavera visten los valles cacereños y en verano dan sus mejores frutos.
Los Baños de Montemayor guardan uno de los tesoros termales más singulares de Extremadura y, es que, como su propio nombre indica, este pueblo guarda un balneario de origen romano que sigue funcionando siglos después, aunque su baño no está permitido.
Sus aguas calientes, su patrimonio arqueológico y su entorno lo han transformado en un destino ideal para quienes buscan desconectar, relajarse y viajar a través de la historia.
Un balneario romano con más de 2.000 años de historia
El origen del complejo termal se remonta a miles de años. Situado junto a la antigua Vía de la Plata, el espacio era una parada de reabastecimiento y de descanso para comerciantes y legionarios que aprovechaban las propiedades medicinales del agua.
Actualmente, se pueden visitar las antiguas termas romanas conservadas en el interior del recinto. El espacio arqueológico mantiene estructuras originales como bañeras talladas en granito y una característica sala circular cubierta por una bóveda semiesférica.
Las propiedades del agua a 43ºC
A parte de la temperatura, las aguas contienen sulfuro, sodio y de mineralización débil. Tradicionalmente, con este tipo de composición, las aguas se utilizaban para aliviar dolencias reumatológicas, problemas respiratorios y situaciones de estrés o fatiga.
El complejo, hoy, cuenta con este área histórica y con un espacio moderno donde sí se puede disfrutar de unas horas de salud y bienestar. Las termas romanas están abiertas al público y pueden visitarse.
Un balneario romano propiedad de los vecinos
Uno de los aspectos más curiosos es su modelo de propiedad. Los verdaderos propietarios del recinto son los propios vecinos de Baños de Montemayor.
Se gestiona a través de la asociación Probaños y para ellos es una manera de proteger el principal motor económico del pueblo ya que todos los vecinos dependen de él, ya sea por empleo directo o negocios relacionados.
El municipio se ha convertido con el paso de los años en uno de los destinos termales más especiales de España. Incluso, se ha grabado allí una producción de Netflix, El Cuco de Cristal, en la que la atmósfera del lugar acompaña a la historia cargada de secretos. Sin duda, un emplazamiento que combina modernidad y contemporaneidad de una manera integrada.