"¡Abuela, súbase al robot!: el rocambolesco rescate de una anciana ucraniana en el frente
Un grupo de soldados ucranianos ha protagonizado estos días una de las historias más sorprendentes de la guerra de Ucrania al evacuar a una anciana de una zona próxima la frente utilizando un robot terrestre no tripulado, al que la anciana se subió tras ser convencida por los propios soldados.
Pilotos de la 60.ª Brigada Mecanizada Independiente habían avistado a una mujer que se desplazaba por una carretera bajo fuego enemigo. La mujer, una anciana de 77 años, estaba desorientada ante la proximidad de las fuerzas rusas en la "zona gris" cerca de la localidad de Liman y tenía pocas opciones de salir por su propio pie del teatro de operaciones, por lo que las fuerzas ucranianas idearon un original plan de rescate que, además, grabaron en vídeo, según relató el ejército de Kiev y recogieron diversos medios locales.
La idea era aprovechar que Ucrania está desarrollando drones multicópteros pesados capaces de evacuar a los heridos, reutilizando plataformas que antes se empleaban para logística y combate. Estos sistemas se están convirtiendo en una alternativa a la evacuación tradicional en zonas saturadas de drones enemigos, donde la evacuación terrestre suele ser imposible.
La operación de rescate duró cuatro horas, durante las cuales el robot se desplazó bajo la constante amenaza de bombardeos para rescatar al civil de una peligrosa zona de primera línea. De hecho, la anciana caminaba a duras penas, ayudada de un bastón, rodeada de cráteres y cadáveres en una zona que había sufrido duros combates.
La misión de rescate fue llevada a cabo por la unidad terrestre no tripulada "Cerberus". Para no asustarla, los operadores colocaron una manta en la plataforma y dejaron un mensaje: "¡Abuela, sube!". La mujer confió en ellos, se subió al robot y fue transportada a un lugar seguro, donde la recibieron soldados ucranianos.
La zona en cuestión es una región de combate en el este de Ucrania, que abarca la parte norte del óblast de Donetsk y las zonas adyacentes de los óblasts de Lugansk y Jarkov. Constituye un cruce estratégico que afecta a la logística y a la defensa de varias poblaciones clave.