Un suspiro. Literalmente. Eso fue lo que tardó Barrenetxea en robarle la cartera a Ruggieri dentro del área del Atlético. Barrene, un pequeño delantero saltó mientras que el fornido defensa rojiblanco se agachaba. ¿Resultado? Un cabezazo preciso hacia la base del poste derecho de Musso y primer gol de la noche solo 14 segundos después del pitido incial. El 1-0 logrado por la Real Sociedad es el más rápido de la historia, no solo en una final de la Copa del Rey, sino en todos los partidos del torneo del KO. El atacante donostiarra superó en 9 segundos a Mariano, que en la Copa 2016-17 militaba en el Real Madrid y marcó el primer tanto del partido de vuelta de los dieciseisavos de final ante la Cultural Leonesa a los 23 segundos. Evidentemente, el de Barrene se convierte también en el gol más rápido de una final por delante del de Tamudo con el Espanyol al minuto y veintisiete segundos en la final del 2006 frente al Real Zaragoza y al de Rodrygo, jugador del Real Madrid, contra Osasuna en el 1:47' hace tres años, en la edición de 2023.