La búsqueda desesperada por conseguir rentabilidades razonables para nuestros ahorros tiene que pasar ahora por la ventanilla de Hacienda donde, de un modo u otro, es necesario tributar por aquellas cuantías que ofrecían el año pasado algunos bancos virtuales por trasladar la nómina, dejar el dinero en un fondo de inversión que resultó ser acertado o adentrarse en el universo de las criptomonedas para ver crecer el capital casi como la espuma. Ahora es momento de liquidar el Impuesto de la Renta (IRPF) que grava todas estas operaciones de ahorradores o de inversores, aunque existen algunos rincones desconocidos que pueden suponer un alivio ante la carga que soporten los contribuyen de abril. En la gestión de las finanzas personales es...
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