EE UU denuncia los planes de China para instalar una base de entrenamiento en Cuba
Las conversaciones para instalar el centro de operaciones todavía no se han materializado, pero están en una fase avanzada, de acuerdo con los servicios de inteligencia norteamericanos. En este escenario, La Casa Blanca se ha puesto manos a la obra para hacer saltar por los aires el acuerdo. Washington quiere utilizar como baza las posibles dudas que puedan existir entre los negociadores cubanos en materia de soberanía, recoge el WSJ. Un eventual acuerdo militar obligaría a La Habana a hacer cesiones de esta naturaleza.
La preocupación de EE UU por la creciente influencia de China en América Latina y el Caribe coinciden con los intentos de la Administración Biden por rebajar las tensiones con el gigante asiático, inflamadas a cuenta del contencioso de Taiwán. Eso explica el desplazamiento del secretario de Estado Antony Blinken a Pekín, donde fue recibido por el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, y después por el presidente Xi Jinping.
La visita oficial de Blinken sirvió para destensar la situación, pero no para reanudar las comunicaciones a nivel militar para evitar malentendidos, como propuso el secretario de Estado norteamericano. En su reunión con Xi, Blinken planteó la preocupación de Estados Unidos por las actividades de los servicios de inteligencia chinos en Cuba. Pero tampoco encontró respuestas complacientes.
En una entrevista con la CBS, Blinken confirmó que las actividades chinas en Cuba eran una seria preocupación para su Administración y que lo había planteado en sus reuniones del fin de semana en Pekín. “Hemos estado tomando medidas en los últimos dos años, diplomáticamente, allí donde hemos visto que China intentaba crear ese tipo de presencia. Es algo realmente preocupante. Fui muy claro sobre nuestras preocupaciones con China”, insistió el secretario de Estado.
La respuesta de Pekín no se hizo esperar. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, declaró el lunes al ser preguntado sobre este tema en su comparecencia de prensa diaria que esperaban que las partes “puedan centrarse más en las cosas que conducen a mejorar la confianza mutua y la paz regional y el desarrollo de la estabilidad” y no en lanzarse este tipo de acusaciones.
La base china en Cuba forma parte del denominado “Proyecto 141”, una iniciativa del Ejército Popular de Liberación (EPL) que tiene como objetivo ampliar su red militar y logística a escala global, señala el WSJ. No sería la primera instalación que gestionan de forma conjunta Pekín y La Habana en la isla caribeña, sino la cuarta, de acuerdo con la inteligencia estadounidense. Existe otra en Yibuti. En el país del Cuerno de África, China habría estado trabajando para construir una instalación de recopilación de inteligencia de señales.
Según los analistas, Pekín considera sus acciones en Cuba como una respuesta geográfica a la relación de Estados Unidos con Taiwán. Washington ha invertido grandes sumas de dinero en armar y entrenar a la isla autónoma, que Pekín considera “rebelde”. De hecho, la distancia desde la isla de Formosa hasta la China continental es casi la misma que desde Cuba a Florida.
Pero las diferencias siguen siendo significativas. Mientras China no cuenta con fuerzas desplegadas en América Latina, Estados Unidos tiene docenas de bases militares en todo el Pacífico, donde estaciona más de 350.000 soldados. Solo en Taiwán, Estados Unidos ha desplegado más de 100 efectivos para formar a las fuerzas de defensa de la isla.
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