La población sevillana, de las más jóvenes de España
Así, en la provincia de Sevilla hay un 22,10 por ciento de habitantes menores de veinte años, una cifra que aún está por encima de la media nacional, situada en un 19,67 por ciento de la población española que no llega a esa misma edad. Es una cifra que también pone de manifiesto que la población sevillana es aún más joven que la de Andalucía, ya que la media autonómica está situada en un 21,21 por ciento de menores de veinte años, casi un punto menos que en Sevilla.
Es un dato que, según el informe elaborado por Stratego Comunicación, una empresa de comunicación y análisis de datos que ha cruzado las cifras del INE con las del padrón, supone que Sevilla es la tercera provincia de España con la población más joven por detrás de Murcia y Almería. Y está entre las últimas de todo el territorio nacional en cuanto a población envejecida, ya que ocupa el séptimo lugar por detrás de otras como Almería, Las Palmas, Murcia, Baleares, Guadalajara y Cádiz.
Más jubilados
Pero, además se da la circunstancia de que Sevilla capital sigue manteniendo un alto porcentaje de población juvenil ya que el 19,91 por ciento de sus habitantes no ha cumplido los 20 años, mientras que hay un 19,12 por ciento que tiene más de 65 años. Eso supone que aún hay más jóvenes que mayores aunque también hay más jubilados que la media de la comunidad autónoma, donde esta tasa está situada en el 16,83 por ciento de sus habitantes que superan los 65 años.
De hecho, en la capital hispalense hay un total de 137.123 personas que aún no han cumplido los veinte años frente a 131.676 que han superado la barrera de los 65 años. Además de eso, hay al menos 347 personas en Sevilla que ya han superado la barrera de los 100 años.
En cuanto a los municipios de la provincia, también se siguen manteniendo más o menos estables en cuanto al número de habitantes. De hecho, sólo pierden población 32 del total de 105 municipios que componen la provincia. Es una cifra que indica que sólo pierde población aproximadamente un 30 por ciento de los pueblos de Sevilla mientras que el resto crece o al menos se mantiene de manera estable.
Además se ha producido también un fenómeno de un importante crecimiento, sobre todo en algunos que están muy cerca de la capital hispalense y que pueden considerarse algo así como «pueblos dormitorio». Es decir, mientras que algunos pueblos más lejanos siguen perdiendo habitantes de forma progresiva, en otros, muy cercanos a la capital, el crecimiento es muy rápido. El mismo fenómeno experimentado en otras grandes ciudades españolas.
Uno de esos ejemplos de gran expansión es Espartinas, que ha experimentado un gran crecimiento pasando desde los poco más de 5.000 habitantes que tenía en el año 2000 a los 15.683 que estaban registrados a final del pasado año.
Es un crecimiento por encima del 207 por ciento que confirma esa tendencia que se ha producido en algunos municipios del Aljarafe y del entorno de Sevilla, donde han traslado su residencia muchos jóvenes con hijos pequeños.
A Espartinas le sigue en crecimiento la localidad de Bormujos, que ha experimentado un crecimiento del 132,13 por ciento y Palomares del Río con un 127,51 por ciento más de habitantes en los últimos tiempos.
Los que bajan
En el lado opuesto, los municipios que más población pierden porcentualmente son Villanueva de San Juan (con una bajada del 24,36 por ciento), El Madroño (que ha perdido un 22,53 por ciento de población) y Almadén de la Plata (que vio reducido su número de habitantes en un 21,83 por ciento). En términos absolutos, la ciudad de Sevilla ha perdido un total de 12.005 habitantes (lo que supone una bajada del 1,71 por ciento).
El municipio más pequeño de la provincia de Sevilla en el año 2000 era El Madroño, con 364 habitantes. Las cosas no han cambiado mucho ya que en 2018 lo seguía siendo con 282 vecinos.
«Han crecido mucho algunos municipios que están al lado de las capitales de provincia. Se vacían algunos pueblos y se llenan los que están más cerca», explica un portavoz de Stratego Comunicación. En Andalucía no hay actualmente ningún municipio donde no existan habitantes jóvenes o que no hayan cumplido los veinte años. Ni tampoco ninguna localidad donde más de la mitad del padrón supere los 65 años.
Además, en la comunidad autónoma de Andalucía sólo hay dos localidades que tienen menos de un centenar de habitantes, aunque ninguna de ellas está en la provincia.Son Cumbres de Enmedio (en Huelva) y Benitagla (en Almería).
Sigue habiendo más nacimientos que defunciones
Pese a la caída de la natalidad y a que cada vez la esperanza de vida es mayor, las cifras oficiales revelan que en la provincia de Sevilla aún hay un crecimiento vegetativo positivo. De hecho, el último dato publicado, que data del año 2017, refleja que ese año hubo un crecimiento de 1.657 personas en la provincia, ya que hubo un total de 17.884 nacimientos frente a 16.227 defunciones en toda la provincia.
Es un fenómeno demográfico que está cambiando, ya que en la propia capital la tendencia ya se ha invertido. Y el último ejercicio del que se manejan estadísticas (el año 2017) dio negativo con 298 habitantes menos a final de año. Porque en la capital hispalense nacieron ese año 6.141 niños frente a 6.439 personas que fallecieron en ese mismo período de tiempo. Eso supone que bajó la cifra de población. Entre las localidades en las que ese mismo año hubo un mayor crecimiento vegetativo está Dos Hermanas (con un saldo positivo de 445 habitantes más de nacimientos que defunciones). Le sigue Mairena del Aljarafe con un saldo de 235 habitantes más, seguido de Alcalá de Guadaíra, que creció en 154 habitantes. También es destacable Bormujos con 134 más, Tomares con 110 o Coria del Río con 109.
En el lado negativo, hay otros pueblos que encabezan la lista de los que siguen bajando. Así, en Carmona hubo un balance negativo con 69 habitantes menos a final de 2017. En Morón de la Frontera fueron 39 menos. Les siguen otras localidades de la provincia como Guadalcanal con 34 habitantes menos, Constantina con 32 menos o El Coronil y Villanueva del Río, localidades que perdieron 28 habitantes cada una.
La caída de la natalidad ha supuesto que nazcan la mitad de niños de lo que lo hacían hace cuarenta años y que la edad media de la maternidad se haya ido retrasando con el paso de los años.De hecho, según el INE, la edad media de la maternidad en Sevilla está en 32,15 años, prácticamente igual que la media nacional fijada en los 32, 19 años. El dato pone también de manifiesto cómo se ha ido retrasando, ya que en el año 2000 el primer hijo llegaba cuando las mujeres tenían poco más de 30 años. Hace cuarenta años, en 1979, el primer niño llegaba cuando las mujeres tenían algo más de 28 años.
En cuanto al número medio de hijos por mujer también ha ido bajando. Según los últimos datos, actualmente está fijado en 1,40 por cada una, una cifra muy inferior a la de hace cuarenta años, cuando superaban los 3,13 por cada una.