La propuesta de trasladar a la Península a quinientas chicas menores de edad, que entraron desde Marruecos hace casi un mes durante el asalto a la frontera del Tarajal, supone al mismo tiempo una maniobra del Gobierno y una muestra de la hipocresía con la que ha abordado la llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma. La medida parece buscar, con el habitual tono ideológico de las decisiones de Moncloa, situar a la derecha española en el papel de crueles xenófobos que se oponen a proteger a cientos de menores. Читать дальше...