En nuestro país viven casi 50 millones de personas. Entre todas ellas hay de todo, claro, desde perfectos gilipollas a verdaderos santos. También hay otras que son malas, generosas, egoístas, brillantes, débiles, inteligentes, menos inteligentes, altas, bajitas, tristes, alegres, secas, simpáticas, honestas, falsas o incluso mentirosos compulsivos. Pero entre toda esta variedad, acabamos de descubrir otra tipología que está muy relacionada con los tiempos que corren, y son, por cierto, bastante hijos de puta. Читать дальше...