Casa de Campo
Llevo un par de mañanas de largo vagabundeo por la Casa de Campo , y he acreditado lo que venía sospechando: que hay hoy, ahí, más campo que casa. Me explico, alcaldesa. Resulta que el Lago ilustre ha sido vaciado, por limpieza, pero los pabellones, tan imponentes, en su momento, son, así en general, un virtuosismo de la ruina o un regalo para okupas. Hay algo decididamente fantasmal en el Pabellón de los Hexágonos, que tiene alto valor de arquitectura, pero se ha convertido en un prodigio de escombros en pie. Читать дальше...