El sistema público de pensiones en España está entre los más generosos de la UE en relación a los salarios. Además ofrece retornos muy generosos en relación a las aportaciones realizadas por trabajadores y empresarios, lo que está en el origen de los problemas de sostenibilidad que tan visibles se han hecho en los últimos años, según explican desde Fedea. Si no se reformula la generosidad de las pensiones, acabar con el déficit de la Seguridad Social supondría aumentar un 23% la recaudación de IRPF, aumentar los cotizantes en 3,6 millones o aumentar la base de cotización de todos los afiliados en 4,8 puntos de media.