"El consumo colaborativo tiene la capacidad de sacar a la luz la economía sumergida"
Si de algo se ha hablado en los últimos meses es de consumo colaborativo: compartir coche para ir a pasar el fin de semana o alquilar un apartamento por días a un anfitrión que aprovecha para arrendarlo mientras pasa una temporada fuera son ya prácticas extendidas. En medio de esa nueva forma de entender el consumo están plataformas como BlablaCar, Airbnb, Amovens, HomeAway, Respiro o Cabify, que se enfrentan a las dudas que genera su modelo de negocio.