París, sin duda, mi ciudad favorita del mundo mundial. Fue mi casa durante un largo período. Es el lugar al que regreso (por suerte) todos los años en diversas ocasiones. Y desde siempre, el epicentro de la moda, por la historia de sus firmas, el "charme" de las parisinas de las que siempre inspirarse y, por supuesto, por ser una de las mejores ciudades para salir de compras.