Es evidente que, uno de los medios de crear mal estar en una nación, de desmoralizar al pueblo o de conseguir crear un cultivo de rencor y rebeldía, es hacer creer a los ciudadanos que, en la nación, existe una pobreza o miseria superior a la que, en realidad, se ha constatado por aquellos organismo encargados de controlarla y, en la medida de lo posible, paliarla.