Fallece Richard Alarcón, arzobispo de Cusco a dos semanas de la visita del papa León XIV a la región
Richard Alarcón Urrutia, arzobispo de Cusco, falleció este viernes 30 de octubre, a poco más de dos semanas de la visita del papa León XIV a la región, prevista para el 15 de noviembre. La noticia fue confirmada por el Arzobispado del Cusco, que expresó sus condolencias por la muerte de quien estuvo al frente de la Iglesia católica cusqueña durante más de una década.
A través de una publicación, la institución recordó su labor al servicio de la Iglesia y de la población. Además, pidió que Cristo Resucitado lo recibiera en su Reino y que Dios brindara consuelo a sus familiares, al clero y a la comunidad arquidiocesana.
El comunicado oficial del Arzobispado fue firmado por el arzobispo coadjutor, monseñor Lizardo Estrada Herrera. En el mensaje, la institución expresó su pesar y elevó oraciones por el descanso eterno de Alarcón. “Que Dios, en su infinita misericordia, lo reciba en su Reino y le conceda el descanso eterno”, indicó el pronunciamiento.
Su fallecimiento ocurre a pocos días de la llegada de León XIV al Cusco. Según la agenda difundida para el viaje, el pontífice tiene previsto arribar el 15 de noviembre, a las 10.00 a. m., al aeropuerto Alejandro Velasco Astete. Después, participará en un encuentro con fieles y representantes de la piedad popular en el parque arqueológico de Sacsayhuamán y dirigirá el Ángelus frente a la Basílica Catedral.
¿Quién fue Richard Alarcón, arzobispo de Cusco?
Richard Daniel Alarcón Urrutia nació en Lima el 10 de abril de 1952. Inició su formación religiosa en la Orden Franciscana en 1969. Estudió Filosofía en Cusco y Teología en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. Fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1976, después de realizar su profesión solemne como franciscano.
Durante sus primeros años de servicio religioso, estuvo a cargo de distintas parroquias y labores de formación. Trabajó en Cusco, Juliaca y Lima. Más adelante, pasó a la Diócesis de Tarma, donde fue párroco de San Cristóbal de Palcamayo, administrador diocesano y responsable de la parroquia de la Catedral Santa Ana. En 2001, fue nombrado obispo de Tarma.
El papa Francisco lo nombró arzobispo de Cusco el 27 de octubre de 2014. Alarcón asumió oficialmente el cargo el 3 de enero de 2015. En 2012 también había sido elegido presidente de Cáritas del Perú y miembro del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana. Entre 2018 y 2021 presidió la Comisión Episcopal de Liturgia.