La tragedia del accidente de trenes de Urda en Toledo deja, entre tanta tristeza, algunos rayos de esperanza. Es el caso de Carmen, una chica que parece perseguida por la fatalidad, pero que ha sobrevivido a dos catástrofes. Tal y como ha relatado una trabajadora de Cruz Roja en el programa de Telecinco 'En boca de todos', han atendido en el pabellón de Urda, donde se está cuidando a heridos y familiares de víctimas del siniestro, a una mujer que salió ilesa del accidente de Adamuz el pasado 18 de enero y que este miércoles ha sobrevivido al alcance entre un tren AVE y un Iryo en Los Yébenes y que se ha cobrado, hasta el momento, la vida de 69 personas. Afortunadamente, Carmen no tiene ningún daño físico aunque se encuentra muy conmocionada, por lo que no ha querido hacer declaraciones a medios de comunicación -«Está muy afectada psicológicamente», afirman desde Cruz Roja- mientras trata de reponerse de la impresión y el dolor sufridos este miércoles. Asimismo, en el mismo programa de televisión se han hecho eco de otro caso cuanto menos llamativo. Otro de los supervivientes del accidente es hermano de otra persona que se vio implicada en el terrible accidente de Angrois, que en 2013 se cobró la vida de 80 personas en Santiago de Compostela. Según ha detallado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de los ciento diez heridos que han requerido asistencia hospitalaria hasta el momento, cincuenta personas permanecen ingresadas recibiendo tratamiento en distintos centros, mientras que otras sesenta ya han podido recibir el alta médica tras ser evaluadas. En paralelo a la evolución de los supervivientes, el esfuerzo se centra también en la labor de identificación de las víctimas mortales. Un equipo compuesto por veinticinco forenses del Instituto de Medicina Legal de Toledo trabaja ininterrumpidamente desde hace más de veinticuatro horas. Los especialistas afrontan un proceso lento y de extrema delicadeza que exige el cotejo de pruebas de ADN y análisis de huellas dactilares para garantizar el máximo rigor en cada identificación.