El problema de la vivienda centra ahora casi cualquier debate público. A pesar de que ya era una de las principales preocupaciones de los españoles durante los últimos años, la situación ha cambiado drásticamente, ya que se ha convertido en un arma de combate político. Las elecciones generales del próximo 29 de noviembre van a estar marcadas, sin duda alguna, por este problema que atañe a millones de españoles. Quien más garantías de intentar solucionar el conflicto presente, ganará un buen puñado de votos que pueden decantar la balanza para un lado o para el otro. Y es que, si algo tiene esta situación, es que afecta a casi todos por igual. Así lo ve al menos Susanna Griso, la presentadora del programa 'Espejo Público'. La periodista analizó en 'El Hormiguero' la gravedad de la situación actual y habló de la que ha sido su propia experiencia en una ciudad como Barcelona. La comunicadora relató que a pesar de sus posibilidades, la Ciudad Condal se ha convertido en un escenario en el que es imposible moverse. «Yo he intentado buscar vivienda en Barcelona y sinceramente no la he encontrado». «Me he dado cuenta que funciona por casting. O tienes a alguien que va y te pone el primero de la fila o es casi imposible. Yo buscaba una vivienda para estudiantes. En Barcelona es muy difícil», le decía con gran pesar a Pablo Motos. La presentadora cree además que las decisiones que se están tomando están siendo totalmente erróneas, ya que solo han conseguido asfixiar aún más el mercado. «Barcelona es el experimento de la limitación de los precios. El tope de los alquileres está haciendo que muchos propietarios se estén pasando al alquiler temporal, entonces la oferta se ha reducido claramente». «Hay quienes hablan de una caída de la oferta del 30% y otros del 70%. No quiero dar cifras, pero que ha caído lo he experimentado yo en mis propias carnes. Eso es indudable». Así lo explicaba asegurando que los datos no son lo importante, sino poner una familia detrás de cada número que no puede encontrar una solución habitacional. «Me pongo en la piel de quien no tenga una nómina, que no pueda avalar para un contrato indefinido... ¿En qué condiciones una persona vulnerable, inmigrante o con hijos va a encontrar vivienda?». Griso explica que, dentro de la problemática general, hay sectores sociales a quienes una solución les urge mucho más. Además, la conversación entró en el terreno de las soluciones y, sobre todo, de las fechas. «Se está construyendo menos vivienda que nunca. Y es indudable que es un problema que no solo atañe al Gobierno de España porque afecta a las tres administraciones». «Echo en falta que haya habido un gran pacto de Estado para una ley del suelo. El Gobierno socialista lo ha intentado sacar dos veces adelante y no ha podido. Primero, porque sus socios no la querían. Y luego creo que el PP tampoco le ha querido dar oxígeno en esta cuestión. Y desde mi punto de vista se ha equivocado porque había alcaldes del PP que lo estaban pidiendo». Ahora, Alberto Núñez Feijóo ya ha lanzado su primera promesa electoral en este sentido asegurando que de su mano llegará la aprobación de un plan en su primer mes de legislatura para construir un millón de viviendas. Sin embargo, para que los resultados se noten pasará mucho tiempo. Tal y como explicaba Pablo Motos, en el mejor de los casos, teniendo un terreno urbanizable, levantar un bloque de viviendas podría llevar entre 3 y 4 años. Si el suelo no es apto desde un primer momento, este proceso podría demorarse de 12 a 18 años. «Es una barbaridad», exclamaba Susanna Griso. «Hay mucha burocracia. Como se cometieron muchos excesos durante la 'burbuja inmobiliaria', los ayuntamientos tienen miedo. No encuentra un técnico municipal que quiera llevar a cabo determinadas recalificaciones por posibilidades de que le terminen llevando a los tribunales. Son muchos impedimentos. Hemos basculado y nos hemos ido de un extremo al otro. Ahora, apenas ves grúas». Y regresaba a esas cifras. «El Banco de España ya ha dicho que necesitamos mínimo 700.000 viviendas. El Partido Popular ya se ha comprometido a construir un millón. Ya veremos, Para que eso pase tienen que cambiar demasiadas cosas. Y encontrar suelo».