La marca estadounidense presenta esta semana dos de sus grandes apuestas para el mercado europeo; el renovado Avenger y la nueva generación del Compass refuerzan su carácter aventurero, pero lo hacen con una estrategia claramente orientada hacia la electrificación y la tecnología. Durante las pruebas realizadas hemos podido testar ambos modelos en carreteras y caminos que permiten comprobar una de las señas de identidad históricas de Jeep: la capacidad para salir del asfalto sin renunciar al confort. Haciendo un repaso de ambos modelos, el Avenger afronta una profunda actualización que afecta al diseño, al equipamiento y, sobre todo, a su oferta mecánica. El pequeño SUV se mantiene como uno de los modelos fundamentales de la estrategia europea de Jeep y estrena una imagen más robusta. La característica parrilla de siete ranuras gana protagonismo, mientras que los nuevos paragolpes incorporan protecciones pensadas para soportar mejor el uso fuera del asfalto. También se revisa el habitáculo, donde Jeep ha trabajado especialmente en la calidad percibida y en los materiales. El objetivo es corregir uno de los aspectos menos destacados del modelo original: un interior funcional, pero con margen de mejora en cuanto a sensación de calidad. Entre las novedades tecnológicas aparecen elementos como los faros LED matriciales y la cámara con visión de 360 grados. También se mantiene el sistema Selec-Terrain, que permite adaptar la respuesta del vehículo a diferentes superficies y situaciones. Aunque lo más importante está bajo el capó, ya que el Avenger incorpora un nuevo motor de gasolina 1.2 Turbo de tres cilindros y 100 CV, asociado a un cambio manual de seis velocidades. Este propulsor sustituye al anterior motor PureTech y utiliza distribución por cadena, una modificación especialmente relevante desde el punto de vista de la fiabilidad a largo plazo. Por encima se encuentra el Avenger e-Hybrid de 110 CV, equipado con tecnología híbrida de 48 voltios y cambio automático. La batería de 0,9 kWh permite al pequeño Jeep realizar determinadas maniobras y desplazamientos a baja velocidad utilizando exclusivamente electricidad. Es una solución pensada para reducir consumo sin convertir al Avenger en un automóvil dependiente de un enchufe. Para quienes buscan auténtica capacidad fuera del asfalto aparece el Avenger 4xe, con 145 CV y tracción integral eléctrica, combina un motor térmico de 136 CV con dos motores eléctricos. El sistema permite disponer de un motor eléctrico en el eje posterior y, por tanto, de auténtica tracción a las cuatro ruedas sin necesidad de un árbol de transmisión convencional. Es probablemente la versión que mejor representa la filosofía histórica de Jeep. La gama se completa con el Avenger totalmente eléctrico, que conserva sus 156 CV y una batería de 54 kWh. La autonomía homologada alcanza hasta 400 kilómetros, mientras que admite cargas rápidas de hasta 100 kW. En cuanto a precios, el nuevo Avenger parte oficialmente de 26.000 euros con el motor de gasolina de 100 CV y acabado Longitude. El e-Hybrid de 110 CV arranca en 28.000 euros, mientras que el 4xe parte de 34.000 euros. El eléctrico se sitúa desde 38.000 euros, siempre hablando de precios recomendados antes de promociones específicas. La gama ofrece los acabados Longitude, Altitude y Summit en las versiones de tracción delantera, mientras que las variantes 4xe recurren a las denominaciones Upland y Overland. Además, Jeep celebra su 85 aniversario con una edición especial que añade equipamiento y elementos de diseño específicos. Parrilla iluminada, llantas de 18 pulgadas, detalles exteriores exclusivos, cámara de 360 grados, iluminación ambiental y una tapicería específica forman parte de esta versión conmemorativa. Pero si el Avenger representa la puerta de entrada a Jeep, el nuevo Compass juega directamente en una categoría superior. La nueva generación crece hasta los 4,55 metros de longitud y estrena una arquitectura completamente renovada. Diseñado en Europa y fabricado en la planta italiana de Melfi, el Compass se apoya en la plataforma STLA Medium del grupo Stellantis. El cambio es especialmente evidente en el interior. Hay más espacio, mejores materiales y una presentación mucho más tecnológica. La gran pantalla central de hasta 16 pulgadas se convierte en uno de los protagonistas del salpicadero, acompañada por un cuadro digital de 10,25 pulgadas. Jeep también introduce sistemas de asistencia a la conducción que permiten alcanzar el nivel 2 de conducción autónoma. El nuevo Compass apuesta además por una posición más elevada de cámaras y radares, una decisión que tiene sentido en un vehículo que pretende mantener capacidades fuera del asfalto. La carrocería incorpora protecciones de 360 grados y el diseño frontal busca combinar una imagen más agresiva con una mejor eficiencia aerodinámica. Mecánicamente, el Compass da un paso definitivo hacia la electrificación con una gama que arranca con el e-Hybrid de 145 CV, que combina un motor de gasolina de 136 CV con un sistema eléctrico de 21 kW y una batería de 48 voltios. El conjunto se asocia a una transmisión automática de doble embrague y seis velocidades. El precio oficial del Compass e-Hybrid parte actualmente de 43.200 euros en acabado Altitude. Por encima encontramos el Compass Plug-in Hybrid de 225 CV, una alternativa especialmente interesante para quienes necesitan utilizar el coche a diario en ciudad pero quieren conservar una elevada autonomía para viajes largos. La autonomía total anunciada llega hasta 983 kilómetros, según la configuración y homologación correspondientes. La tercera vía es el Compass 100% eléctrico. La versión actualmente disponible ofrece 213 CV, batería de 74 kWh y hasta 500 kilómetros de autonomía WLTP. Su precio parte de 50.600 euros en acabado Altitude, mientras que el Summit eleva la factura hasta los 57.400 euros. Pero la gama eléctrica todavía tiene una carta importante por jugar porque Jeep ha incorporado también versiones eléctricas de mayor potencia, incluyendo una variante de 231 CV y, especialmente, el espectacular Compass 4xe eléctrico de 375 CV y tracción integral. Esta última versión acaba de abrir pedidos en Europa y representa la máxima expresión tecnológica de la nueva generación. Con ella, Jeep demuestra que electrificación y capacidad todoterreno no tienen por qué ser conceptos enfrentados. De hecho, el nuevo Compass ha sido desarrollado para mantener el carácter aventurero de la marca, pero adaptándolo a las exigencias de un mercado que avanza rápidamente hacia el automóvil electrificado. El Avenger y el Compass son coches muy diferentes, pero comparten una misma filosofía. El primero busca conquistar el segmento B-SUV con unas dimensiones contenidas, una gama de motores muy amplia y una relación entre precio, equipamiento y capacidades particularmente interesante. El segundo sube varios escalones en tamaño, confort y tecnología para enfrentarse a los SUV compactos más sofisticados. El Avenger 4xe es, a mi juicio, la versión más interesante del pequeño Jeep para quien realmente valore la capacidad fuera del asfalto. El Compass e-Hybrid, en cambio, parece la alternativa más lógica para quien busque un SUV familiar de uso diario y no quiera depender de la recarga. Y el Compass eléctrico de 375 CV representa el escaparate tecnológico de la nueva gama. Jeep ha entendido que su futuro europeo no pasa por abandonar su ADN, sino por reinterpretarlo. La aventura ya no se mide únicamente por la cilindrada o por la presencia de un sistema mecánico de cuatro ruedas motrices. Ahora también se mide en autonomía eléctrica, capacidad de gestión electrónica, asistentes de conducción y eficiencia.