Costa Rica es la ‘casa’ de Starbucks para investigar el futuro del café, dice presidente regional de multinacional
El presidente de Starbucks Coffee Company para América Latina y el Caribe, Ricardo Arias-Nath, considera a Costa Rica de interés prioritario para la marca.
En el país está la sede global de los Centros de Apoyo a los Productores (FSC, por sus siglas en inglés), donde se desarrollan investigaciones para incrementar la productividad de las plantaciones de café.
Arias-Nath atiende la operación en 26 países con un total de 1.900 tiendas. En Costa Rica operan 34 establecimientos y está por abrir un nuevo local en Paseo Colón, San José.
A continuación un extracto de la entrevista con La Nación.
— ¿Qué significa Costa Rica para Starbucks?
— Costa Rica se ha convertido en nuestra casa del Centro de Apoyo a los Productores. Tenemos 10 alrededor del mundo y la sede global está acá.
“Hacienda Alsacia se convierte en ese centro donde toda la investigación, tanto de variedades de cafetos como de la operación, se desarrolla. La parte agrícola es crítica. Alsacia se ha convertido en el lugar donde venimos de todas partes del mundo a hacer casi que una peregrinación”.
— ¿Hablamos a nivel mundial?
—Así como hay gente de toda la región, atendemos a personas de Japón, Europa y China. Todo el mundo viene acá a entender un poco la importancia del café y por qué lo que estamos haciendo aquí es tan crítico para la industria, no solo para nosotros, sino para toda la industria.
— ¿Cuáles son los planes para Costa Rica?
—Costa Rica es un mercado hermosísimo en términos de crecimiento. Se está convirtiendo en un centro turístico muy importante para todas las Américas, no solamente el área de San José. Si piensas en Guanacaste, en la península de Papagayo, hay lugares tan lindos donde hay tanto crecimiento que está siendo muy bien manejado.
“Eso para nosotros es una oportunidad de oro, porque nos permite conectar con ese crecimiento económico que está teniendo el país, con ese crecimiento turístico, y lo vemos como una oportunidad muy buena para seguir construyendo tiendas. Es algo que pensamos seguir haciendo en los próximos años. Anualmente tenemos un objetivo de crecer entre dos y tres establecimientos. Queremos hacerlo con mucha conciencia y con mucho foco en la comunidad donde se estén abriendo”.
— ¿Qué analiza la marca en cada apertura?
—No pensamos tanto en “tiendas Costa Rica”. Queremos pensar en tiendas para esta comunidad en particular y cuál es la necesidad de la comunidad.
“Pensamos en el crecimiento en el país de una manera orgánica y muy diversificada por el tipo de formatos que vamos a tener. No vas a tener en Estados Unidos esa expresión cookie cutter (algo estandarizado). No lo vemos así para nada. Tienen que ser tiendas muy enfocadas en el origen y en la necesidad muy particular de ese vecindario. Ese va a ser el enfoque”.
— Costa Rica lleva más de dos años con una tendencia de apreciación del tipo de cambio. El sector turismo es uno de los más afectados, también los exportadores, y el café es uno de los principales productos de exportación. ¿Starbucks ha tenido algún tipo de efecto?
— Los países pasan por muchas etapas. Operamos a través de asociaciones. En el caso de Costa Rica trabajamos con Premium Restaurants of America, que es un negocio espectacular donde tenemos muy buenas relaciones, y parte del contexto financiero tiene que ver con las realidades de cada uno de los mercados.
“No todo es precio del café. Tenemos también alimentos y hay mucho del producto que se vende en las tiendas que es producto local. No necesariamente todo es producto importado, con lo cual no todo tiene una variabilidad asociada al tipo de cambio. Hay altos y bajos, y siempre es difícil medir. Parte de lo que nuestros socios comerciales trabajan es tener ese conocimiento y ese tacto local del mercado, por lo cual nos encanta trabajar con gente local.
“Hay retos que pueden surgir. Así como tienes fortalezas en un momento, son debilidades y luego rápidamente se invierten. No lo vemos como algo que nos detendría para crecer en lo absoluto. Pensamos más a mediano y largo plazo. Vemos la oportunidad de Costa Rica como centro turístico y centro empresarial y de negocios, por la cantidad de industrias que hay en el país”.
— ¿Hay Starbucks para rato en Costa Rica?
— Es un país con un nivel de estabilidad bastante bueno, más allá de esto (el tipo de cambio), una estabilidad con la cual nos sentimos confiados en invertir en el país. No lo vemos como un proyecto de corto plazo. Hay Starbucks para rato en Costa Rica y muchas fuentes, desde los primeros tres metros de agricultura hasta los últimos tres con los consumidores para entregarles ese café extraordinario a los costarricenses.
“Además, hay mucho aporte de investigación. Es impresionante el talento costarricense que existe en el sector agrícola y en muchas áreas, no solo en café. Tenemos un equipo excepcional. Tenemos realmente talento que, diría, en otras partes del mundo es difícil conseguir. Eso es algo que Costa Rica puede proveer. Tenemos la capacidad de desarrollar gente, de que la gente de Costa Rica nos ayude a desarrollar talento, inclusive de otros países”.
— Se nota que está cómodo en el país...
— Nos sentimos muy, muy cómodos en Costa Rica. Lo siento como nuestra casa central en Latinoamérica.
— ¿Por qué no hay aperturas en Nicaragua?
— Todo el tiempo estamos viendo oportunidades en muchos mercados. Estamos estudiando oportunidades siempre, pero no comentamos mucho sobre futuros planes, sobre todo aperturas geográficas.
— Estamos en un contexto geopolítico y económico global complicado, alta incertidumbre. ¿Cuál es la valoración de Starbucks sobre este panorama? ¿Se han visto afectados?
— El mundo es muy dinámico y siempre hay altos y bajos. También hay temas regionales que generan altos y bajos. En Starbucks, como empresa, venimos de un proceso de transformación muy importante. Después de la pandemia, la compañía sufrió mucho por una serie de razones.
“Cuando tienes el mejor café, espacios que son realmente excepcionales y una relación y conexión con las personas, la marca brilla. Cuando ninguna de esas tres cosas está, se complica. Lo que hemos conseguido en los dos últimos años es que la marca reaccionó muy bien, el negocio reaccionó muy bien y hemos pasado de una etapa en la que teníamos ciertas complicaciones a una recuperación muy positiva”.
— ¿Los resultados financieros se han visto afectados?
— Los últimos resultados financieros de la empresa, lo que llamamos el top line, las transacciones, han crecido y están subiendo a buenos niveles. Sí tenemos todavía algunas oportunidades en materia de rentabilidad del negocio, que poco a poco se han venido superando. Entonces, yo diría que estamos en un momento muy interesante y muy positivo de la marca, que quizás era un poco diferente hace dos años.
— ¿Ventas y ganancias al segundo trimestre de este año, cómo las califica?
— Tenemos un año calendario que va de octubre a setiembre. El último dato que tenemos es que han crecido las transacciones, que es un número muy importante para nosotros, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. En los principales mercados hay un desempeño muy positivo y hay mejoras tanto en las ventas como en la rentabilidad de la empresa. En la parte de ventas, en particular, ha sido un número muy positivo hacia adelante.