El miércoles se ha prohibido a las fuerzas estadounidenses en la isla japonesa de Okinawa el consumo de alcohol durante 48 horas y se les ha impuesto un toque de queda de 30 días tras el asesinato de una mujer, presuntamente cometido por un marine estadounidense. El caso ha desatado la indignación en Japón, donde cualquier delito en el que estén implicadas las fuerzas estadounidenses ha avivado desde hace tiempo las críticas a la presencia de estas tropas. El gobernador de Okinawa, donde se encuentra el grueso de los 54.000 militares estadounidenses destinados en Japón , tiene previsto reunirse este miércoles con el primer ministro japonés para expresarle su preocupación. Benjamin T. Watson, coordinador de la zona de Okinawa y...
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