La Policía Local de Sevilla tenía alquilados desde hace años dos locales en la planta sótano del estadio de la Cartuja, aunque de aquí a finales de año va a tener que abandonarlos definitivamente. Se trata de un espacio diáfano de más de 550 metros cuadrados de superficie que era utilizado (y por ahora lo sigue siendo) para que los agentes pudieran almacenar correctamente los objetos requisados en la distintas operaciones. Una zona blindada con un estricto control de seguridad para evitar robos a posteriori y que ahora se trasladará a otras dependencias municipales, después de que la sociedad que gestiona la infraestructura deportiva haya comunicado oficialmente al Ayuntamiento de Sevilla su intención de no renovar el contrato en vigor. Fuentes municipales han confirmado a este periódico que esta decisión del estadio de la Cartuja fue comunicada a los responsables de la Policía Local de Sevilla hace aproximadamente un año, sin que haya trascendido cuáles serán los nuevos usos que se darán a estos dos locales vacíos. Esto obliga al gobierno de José Luis Sanz a planificar el traslado de todos los enseres que en estos momentos se encuentran en el interior de estas instalaciones a la que será su nueva ubicación definitiva, situada en una nave perfectamente adaptada en un polígono industrial de la capital hispalense cuya dirección exacta no trascenderá para evitar posibles asaltos al interior. Un trabajo que el Ayuntamiento de Sevilla ha encargado a una empresa externa y que se ejecutará en este último trimestre del año en curso. En concreto, se van a invertir algo más de 32.000 euros en la búsqueda de una firma especializada en estos traslados para la mudanza de los artículos guardados en el interior de estos locales, así como la estanterías en las que se colocaban, la máquina destructora industrial y el resto de los elementos que se utilizaban para subir y bajar la mercancía. Los operarios también serán los responsables del montaje de los mismos en las dependencias que ha seleccionado para ello el gobierno municipal. Aproximadamente, dentro de estos dos espacios se acumulan unos 300 metros cúbicos de bultos , a los que habría que añadir las taquillas, la traspaleta, el material de oficina o las carretillas, entre otros. No se utilizaba, por tanto, como un almacén de los materiales que utilizan los agentes para desempeñar su labor en las calles, sino más bien para otros bienes requisados por los efectivos en cada uno de los dispositivos que se ponen en marcha en la ciudad. Desde el Ayuntamiento de Sevilla confirman que en estos almacenes lo que se guardaban eran artículos diversos que se obtenían en los operativos para combatir la venta ambulante igual y que, por tanto, dependen directamente de la decisión de un juez para desbloquear su futuro y para determinar qué hacer con ellos. Por poner algunos ejemplos, en su interior se encontraban los productos falsificados que requisa la Policía Local en su lucha contra el top manta , los abanicos que se retiran frecuentemente del mercado en zonas turísticas como la Plaza de España, así como otra serie de elementos que se encuentran abandonados en la vía pública y que deben conservarse en su estado original durante un tiempo oportuno. Todo ello, en lugar de estar apilado en otras dependencias policiales, se traslada al interior de estos dos espacios en el estadio de la Cartuja para su correcta clasificación y custodia.