Nueva votación: la costarricense Rebeca Grynspan vuelve a liderar carrera por la Secretaría General de la ONU
La elección de la próxima persona al frente de Naciones Unidas avanza mediante una serie de consultas para medir el respaldo a las candidaturas. En ese proceso, la costarricense Rebeca Grynspan volvió a ocupar el primer lugar este martes en una votación informal del Consejo de Seguridad, según informó una fuente diplomática.
La votación es exploratoria y no define todavía quién ocupará la Secretaría General de la ONU. Este tipo de consulta permite conocer el nivel de apoyo o rechazo que recibe cada candidatura antes de que el Consejo de Seguridad formule una recomendación oficial.
Grynspan consiguió 10 votos favorables, tres indicaciones de desaliento y dos de sin opinión, de acuerdo con el diplomático. Medios especializados en Naciones Unidas también difundieron esos resultados.
La exvicepresidenta de Costa Rica quedó de primera en tres de las cuatro votaciones informales realizadas a puerta cerrada. Grynspan solicitó una licencia de su cargo al frente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) durante su campaña por la Secretaría General.
El proceso busca escoger a la persona que sucederá al portugués António Guterres, cuyo mandato termina a finales de diciembre. Integrantes del Consejo de Seguridad expresaron su interés en que una mujer ocupe por primera vez la Secretaría General de Naciones Unidas.
La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett ocupó el segundo puesto en esta ronda, con ocho respaldos. Ella había encabezado por un margen estrecho la segunda votación informal.
En el proceso participan cuatro mujeres y tres hombres. Además de Grynspan y Rodrigues-Birkett, figuran el argentino Rafael Grossi, el senegalés Macky Sall, las ecuatorianas Ivonne A-Baki y María Fernanda Espinosa, y el ugandés Olara Otunnu.
Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, quedó en tercer lugar en la votación de este martes, según la fuente diplomática.
El obstáculo que todavía enfrenta Grynspan
El respaldo obtenido en estas consultas no garantiza la designación. Para avanzar, un aspirante necesita al menos nueve votos de los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.
Además, la candidatura debe evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Este requisito puede modificar el rumbo del proceso incluso cuando una persona alcance los nueve respaldos necesarios.
En círculos diplomáticos también circula la posibilidad de que aparezca un candidato de compromiso si los cinco miembros permanentes no logran coincidir alrededor de alguna de las candidaturas actuales.
Una vez superada la etapa del Consejo de Seguridad, el nombre seleccionado pasa a la Asamblea General de Naciones Unidas, integrada por los Estados miembros, para completar el proceso de nombramiento.