Demoledor para quien ha explotado la imagen de la pureza moral y el compromiso con los desfavorecidos, el simbolismo del tesoro hallado en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero opaca una investigación que va más allá del brillo de las joyas. Las conexiones del expresidente del Gobierno con el régimen chavista, al que blanqueó durante años a cambio de las presuntas comisiones que analiza la Audiencia Nacional, conducen a un lucrativo negocio del que tendrán que responder sus hijas cuando declaren como investigadas a finales de noviembre. ABC revela este domingo los detalles del pago procedente de un empresario del círculo más próximo a Nicolás Maduro que la sociedad-pantalla de Alba y Laura Rodríguez Espinosa ocultaron a la Agencia Tributaria, enésimo rastro que deja la cadena de favores mutuos, transferencias a cambio de 'diplomacia', que vincula a Zapatero con la dictadura de Caracas. Serán Alba y Laura las que, de aquí al 30 de noviembre, tengan que decidir entre colaborar con la Justicia, como el resto de implicados en esta trama, o insistir en negarlo todo, como su padre.