Desde que hace unos días Shakira comenzara sus conciertos en Madrid , una de las imágenes que más está llamando la atención es la que se produce antes de que la cantante llegue al escenario. La colombiana no aparece sola. Camina acompañada de un grupo de personas que cada noche cambia y en el que se mezclan rostros conocidos con seguidores que han tenido la oportunidad de formar parte de este momento. En los primeros conciertos madrileños ya han podido verse junto a ella artistas como Chanel, Vicco, Lola Lolita, Marta Díaz , Paula Echevarría o su hija Daniella Bustamante, además de numerosos participantes del Benidorm Fest. Cerca de medio centenar de artistas vinculados al certamen acompañaron a Shakira en la primera noche de la residencia. Pero detrás de esas imágenes hay una elección mucho más pensada de lo que puede parecer y, sobre todo, un concepto que acompaña a esta gira desde hace más de un año: el de 'la manada'. Porque Shakira no camina acompañada únicamente para crear una imagen llamativa antes de empezar el concierto. La idea, según explican personas conocedoras de la organización a ABC, es que la artista llegue al escenario rodeada de personas que representen precisamente aquello que quiere transmitir con esta etapa de su carrera: que no está sola. De ahí nace la idea de la manada y de ahí también que sean tantas personas las que, de una manera u otra, hayan tenido o vayan a tener la oportunidad de caminar con ella a lo largo de sus conciertos. Dentro de ese grupo caben perfiles muy diferentes. Hay seguidores que han llegado a través de concursos, fans especialmente vinculados a los clubes de seguidores y personas que llevan años acompañando a Shakira y que mantienen relación con su equipo. Pero también hay rostros conocidos y personas que han destacado por dar visibilidad a determinadas historias, luchar por causas sociales o representar valores relacionados con el empoderamiento de la mujer . No tiene por qué tratarse de mujeres. También pueden ser hombres si su trayectoria y su discurso están alineados con ese mensaje; de hecho, podemos confirmar que veremos hombres famosos a su lado antes de que acaben los conciertos, aunque no es premisa ser famoso . El nombre o el número de seguidores no son, por tanto, lo único que importa. En Madrid, además, el proceso comenzó mucho antes de que el público viera las primeras imágenes. Algunas de las personas que están participando fueron avisadas hace meses. Los artistas del Benidorm Fest, por ejemplo, conocían su participación desde abril, mientras que otros de los invitados que forman parte de las caminatas recibieron la confirmación en mayo. La elección de los rostros más conocidos se ha ido cerrando progresivamente durante las últimas semanas y, a estas alturas, buena parte de los nombres que acompañarán a Shakira en las distintas fechas ya están decididos. En este proceso interviene el equipo de Shakira, que lleva semanas trabajando en las distintas caminatas y que cuenta con la participación de personas muy cercanas a la cantante. Entre ellas está Antonio de la Rúa, pareja de la cantante durante años y con quien hubo rumores de reconciliación, pero nada más lejos de la realidad: simplemente está trabajando junto a ella. Tanto él como su hermano, además del hermano de Shakira y Tomás Palacios, son el núcleo fuerte de confianza de su equipo. Son ellos quienes reciben muchas de las propuestas, coordinan las diferentes participaciones y trasladan a la organización las ideas de la artista. Shakira, aunque delega y confía en las personas que trabajan con ella, intenta supervisar personalmente aquello que ocurre alrededor de sus conciertos. Es conocida por querer implicarse en muchos de los detalles de sus espectáculos y esta parte tampoco queda al margen. La elección final no depende, sin embargo, de una decisión personal de la cantante sobre cada una de las personas que aparece caminando a su lado. Hay un trabajo previo de su equipo y unas premisas bastante claras que sirven para decidir quién puede formar parte de ese recorrido. Una de las palabras que más se repite entre quienes conocen el funcionamiento de esta selección es lealtad. No se trata necesariamente de personas que hayan trabajado con Shakira o que formen parte de su círculo más cercano, sino de quienes han demostrado de alguna manera que han estado ahí. El equipo también tiene en cuenta a quienes han ayudado a la cantante a levantarse o han mostrado públicamente su apoyo en momentos importantes de los últimos años. La idea, además, no nació en Madrid ni se diseñó ahora para acompañar la llegada de Shakira a España. El formato se ha repetido en diferentes países durante más de un año dentro de la gira Las Mujeres Ya No Lloran. De hecho, el primer concierto de esta etapa contó ya con una caminata similar y la dinámica se ha mantenido posteriormente en otras ciudades. En Madrid ha coincidido con un momento en el que han aparecido otros conceptos muy comentados de grandes artistas. De ahí que en los últimos días se haya comparado la caminata de Shakira con la Casita de Bad Bunny o con el confesionario de Rosalía para convertir sus conciertos en acontecimientos que generan conversación incluso antes de que empiece la música. Sin embargo, quienes conocen el proyecto aseguran que la caminata de Shakira no nació como una respuesta a esas iniciativas . Es un concepto anterior y responde a una idea propia de esta gira: la de la mujer que llega acompañada de su manada. Ese concepto está presente también en el resto de la experiencia que Shakira ha preparado en Madrid. La cantante no se ha limitado a trasladar sus conciertos a la capital. Macondo Park, el enorme espacio construido alrededor de la residencia, ha sido planteado como una ciudad efímera inspirada en su universo y en la cultura latinoamericana, con diferentes zonas dedicadas a la música, la literatura, la gastronomía, la moda, el arte y la danza. La propuesta, que recibe el nombre de «Eslatina», se extiende durante las semanas en las que la colombiana permanece en Madrid y cuenta con ocho pabellones temáticos y distintos escenarios . El Benidorm Fest también participa en esta parte de la programación, con actuaciones previstas para los días 10 y 11 de octubre. Todo responde a una idea que Shakira lleva tiempo trabajando: que estos conciertos sean algo más que dos horas de música y que quienes acudan puedan sentirse dentro de un universo construido alrededor de ella. Madrid tiene además un significado especial para la cantante. España ha sido durante décadas uno de los países más importantes de su carrera, pero también está ligado a una etapa personal especialmente intensa. Fue aquí donde construyó buena parte de su vida familiar, donde nacieron sus hijos y donde pasó años que terminaron marcados por su separación. Ahora regresa convertida en una artista que ha conseguido llenar estadios y transformar su historia personal en una nueva etapa profesional más exitosa aún, si cabe, que las anteriores .