Hay otro caso Noelia y me niego a escribir cuando el señor haya muerto. ¿Sirve de algo la sangre de tinta, puede hacerse transfusión? Francesc Augé tiene 56 años, dos infartos y cuatro ictus. Anda con bastón, tiene aspecto juvenil y habla con un roce en la comisura de los labios. Adora la música porque le hace «sentirse libre». Y quiere la eutanasia. Este semana ha intentado suicidarse y acabó en el hospital. Su padre, de 96 años, se duele del empeño y ha luchado en los tribunales por su vida hasta que ha tirado la toalla. Cabría pensar que nos hemos movilizado a lo bestia después de lo de Noelia, para animar a Francesc. Lo que la ministra Mónica...
Ver Más