A mediados de la década de dos mil, el panorama del del automóvil iniciaba una transición estructural hacia las carrocerías elevadas. En ese contexto, el Salón de Los Ángeles de 2006 sirvió de escaparate para un prototipo que anticipaba la entrada de Volkswagen en el pujante segmento C-SUV. La acogida comercial del posterior modelo de producción, presentado oficialmente en Fráncfort en 2007, superó las previsiones iniciales de la marca: de las 120.000 unidades fabricadas en su primer ejercicio se pasó a picos anuales superiores a los 900.000 vehículos antes de la pandemia. Dos décadas después del inicio de aquel proyecto, el vehículo acumula más de nueve millones de unidades vendidas en más de 60 países. El coche adoptó una denominación acrónimo —fruto de una consulta a lectores de la revista Auto Bild que combinaba las palabras alemanas para tigre e iguana— y se asentó sobre una plataforma que buscaba dinamismo urbano sin renunciar a capacidades de tracción total opcionales. El crecimiento de la demanda global llevó al modelo a convertirse, a partir de 2017 y coincidiendo con el despliegue de su segunda generación, en el vehículo con mayor volumen de matriculaciones de todo el Grupo Volkswagen, superando las cifras del propio Golf. A lo largo de su ciclo de vida, la gama se fue diversificando para cubrir distintos perfiles de demanda. La segunda iteración no solo incrementó sus cotas exteriores y habitabilidad, sino que dio pie a variantes de batalla extendida (Allspace) y a versiones de altas prestaciones, como el Tiguan R de 320 CV comercializado en 2020. En la actualidad, el ensamblaje del modelo se reparte en tres plantas internacionales ubicadas en Wolfsburgo (Alemania), Puebla (México) y Anting (China). La tercera generación, introducida en el mercado a principios de 2024, trajo consigo una arquitectura electrónica actualizada, interfaces digitales con pantallas de gran formato e integraciones mecánicas con hibridación ligera de 48 voltios y variantes híbridas enchufables con autonomías eléctricas homologadas de hasta 125 kilómetros, además de las tradicionales opciones térmicas diésel y gasolina. Para conmemorar estas dos décadas en el mercado, el fabricante ha introducido una serie especial en la gama actual basada en el acabado Style. Esta versión incorpora elementos estéticos de la línea R-Line, detalles decorativos específicos en el pilar B y el habitáculo, un tono de carrocería exclusivo denominado Cobre metalizado y una dotación de equipamiento ampliada. El modelo se encuentra disponible desde 41.520 euros asociados a la motorización de acceso 1.5 TSI de 150 CV, manteniendo en el catálogo casi la totalidad de los propulsores de la gama media y alta.