Es un golpe muy plástico, pero penalizado en un tenis cada vez más potente y uniforme. Un dato ha certificado la defunción del revés a una mano. Por vez primera en 150 años, desde que naciera
Wimbledon en 1877, ningún jugador con el mismo ha llegado a semifinales de ninguno de los cuatro Grand Slams masculinos de la temporada.
Leer más
]]>