«La arqueología bonita me persigue, allá donde voy», asegura orgulloso al otro lado del teléfono Héctor Uroz, tras dar a conocer el hallazgo en Libisosa (Lezuza, Albacete) de una «excepcional» escultura ibérica , una cabeza de piedra que debió formar parte de un monumento funerario hace más de 2.000 años y posteriormente se utilizó en la construcción de un gran 'horreum' (granero) de la colonia romana. Desde que comenzaron las excavaciones en este yacimiento situado en el Cerro del Castillo, a finales de los años 90, el equipo que lidera este profesor de Historia Antigua de la Universidad de Murcia había ido encontrando varios fragmentos arquitectónicos y uno zoomorfo de monumentos funerarios ibéricos, igualmente reutilizados en la fase romana de...
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