La camisa de lino del verano que todavía seguirás llevando a la oficina esta semana
La camisa está viviendo uno de sus mejores momentos. Después de varias temporadas en las que las versiones oversize dominaron prácticamente todas las propuestas, ahora conviven con diseños más cortos, estructurados y con formas que hacen que la propia camisa pueda convertirse en la pieza principal del look.
Y eso también cambia la manera de mirar determinadas prendas que hasta hace unas semanas asociábamos directamente con las vacaciones. El lino es una de ellas. Fresco, ligero y prácticamente inseparable de los meses de calor, no tiene por qué quedarse relegado al fondo del armario en cuanto termina agosto, especialmente cuando aparece en diseños que se alejan de su versión más playera. Entre las novedades de Zara encontramos precisamente una camisa que cumple con esos requisitos.
La camisa de lino de Zara que cambia la silueta clásica
El primer detalle que llama la atención es su construcción. Está confeccionada con lino y presenta cuello solapa, manga sisa y cierre frontal con botones, pero prescinde de las mangas tradicionales para dar mayor protagonismo a los hombros.
El resultado es una silueta ligeramente estructurada y bastante más contemporánea que la típica camisa de lino amplia. El bajo tampoco es excesivamente largo, lo que permite llevarla por fuera sin perder proporción y combinarla fácilmente con pantalones de cintura alta.
El azul claro hace el resto. Es un color habitual dentro del armario de oficina -especialmente cuando hablamos de camisas- y los botones oscuros aportan el contraste suficiente para darle algo más de carácter al diseño.
El lino también puede funcionar para volver a la oficina
Quizá la clave para seguir llevando lino una vez terminadas las vacaciones esté menos en el tejido y más en las prendas con las que decidimos combinarlo.
Esta camisa, por ejemplo, puede dejar atrás inmediatamente cualquier asociación playera al llevarla con unos pantalones de sastre marrón chocolate, como propone la propia firma. La combinación de azul y marrón, además, permite introducir una paleta algo más otoñal sin necesidad de recurrir todavía a prendas demasiado abrigadas.
También funcionaría con unos pantalones negros de pinzas y bailarinas, con una falda midi y mocasines o, para una oficina más relajada, con unos vaqueros rectos oscuros y un bolso de piel. El mismo lino que hace unas semanas llevábamos con sandalias puede adquirir un aspecto completamente diferente acompañado de prendas más estructuradas.