Se ha marchado dañado y hundido Tadej Pogacar y en 24 horas la Vuelta a España ha descubierto a su sucesor en el cargo. Es una sorpresa por el historial de infortunios que trazan su personalidad, pero el nuevo patrón se llama Enric Mas. El ciclista mallorquín, tantos años de sueños frustrados en el Movistar, vive en el Alto de Aitana su día grande. Puerto de enorme entidad y rampas potentes donde se exhibe Mas como el corredor de referencia. Es el que controla la etapa, sujeta a los rivales, domina los tiempos y remata como nunca. Ocho años después de su último éxito en la ronda, gana en la cima y afianza con más tiempo su maillot rojo. «Creo que me siento en el mejor momento de mi vida», admite el líder de la Vuelta. (Noticia en ampliación)