Los chefs vascos coinciden: este es el error con el atún que todo el mundo comete y que puede arruinar la ensaladilla rusa
Karlos Arguiñano y su hermana Eva han señalado el error más repetido en las cocinas domésticas: no escurrir bien el atún antes de incorporarlo a la mezcla. Según explican, dejar restos del aceite de la lata altera por completo el resultado final del plato, ya que este hace que la mayonesa pierda ligereza y se vuelva excesivamente espesa, dando lugar a una ensaladilla más pesada de lo que debería.
Cómo tratar el atún correctamente
Eva Arguiñano insiste en que el gesto que marca la diferencia es sencillo: escurrir bien el atún, presionándolo con un tenedor y desmigándolo con cuidado antes de mezclarlo con el resto de ingredientes. Aunque pueda parecer un paso menor, esta técnica marca la diferencia, pues influye notablemente tanto la textura como el sabor de la receta.
El equilibrio, la clave de la mayonesa
La chef también advierte de otro error habitual: pasarse con la cantidad de mayonesa. El objetivo, señala, no es cubrir la ensaladilla de salsa, sino conseguir que todos los ingredientes queden equilibrados entre sí, sin que ninguno se imponga sobre los demás. En esa misma línea, recomienda apostar por una mayonesa casera en lugar de una industrial, ya que permite controlar mejor la textura final.
El toque personal de Berasategui
Otro de los grandes referentes de la gastronomía vasca, Martín Berasategui, aporta su propio matiz a la receta. En su caso, consigue un punto diferente en la mayonesa con la incorporación de mostaza. Este pequeño añadido aporta un contraste de sabor que eleva el conjunto sin restarle protagonismo al resto de ingredientes.
Entre el cuidado en el escurrido del atún, el equilibrio en la cantidad de mayonesa y pequeños toques personales, los cocineros vascos demuestran que perfeccionar un plato tan popular como la ensaladilla rusa no depende de grandes complicaciones técnicas, sino de prestar atención a esos detalles que, a simple vista, podrían parecer poco relevantes.