Mette-Marit cumple 25 años de casada con el vestido de novia minimalista que rompió con la tradición real
Este martes 25 de agosto se cumplen los 25 años de la boda de Mette-Marit de Noruega con el príncipe Haakon en la Catedral de Oslo y en nuestra redacción Lifestyle de La Razón analizamos el vestido de novia que más desafió los códigos de vestimenta de la realeza. La Reina Letizia, Diana de Gales o Kate Middleton también lideran la lista de los looks nupciales más históricos de las Casas Reales con aportaciones que fueron innovadoras ante unas directrices claras en las ceremonias.
Mette-Marit llevó un vestido de novia minimalista y sencillo que sigue siendo tendencia después de 25 años. En 2001 veíamos estilos más vaporosos y de corte princesa, pero la monarca desafío a la tradición real con un diseño mucho más neutro, depurado y que todavía vemos en las bodas de la actualidad. Y por esta misma razón, debemos recordar todos los detalles del vestido de novia de Mette-Marit.
Un vestido de novia diseñado por la propia Mette-Marit
Mientras que otras royals no sabían cómo sería su diseño hasta el día de su boda u horas antes, Mette-Marit diseñó su propio vestido de novia. De esta manera, se aseguró que cada uno de los detalles y puntadas fueran acordes con sus deseos y gustos hasta confeccionar un modelo que cautivó a toda la sociedad internacional.
Mette-Marit lo confeccionó junto con el creador noruego Ove Harder Finseth, así com fue confeccionado por la modista Anna Bratland. Como bien desveló la corona noruega, fue creado con crepé de seda grueso y suave tul de seda en un tono marfil.
El vestido de novia de Mette-Marit se conformaba de un corpiño con escote recto y mangas largas ajustadas que seguía de una falda con vuelo sutil que desembocaba de una cola larga de dos metros. Lo más sorprendente es que esta falda estaba cubierta con 125 metros de tul de seda, consiguiendo un movimiento elegante. El resultado fue una estética cuidada, extremadamente minimalista y pionera en salirse de la zona de confort de las que vestían con vestidos princesa.
Las tradiciones que rompió Mette-Marit en look nupcial
Como decíamos anteriormente, Mette-Marit desafió los códigos de vestimenta de las tendencias nupciales de los 2000. Primero de todo, renunció a llevar un vestido de novia de princesa que estaba dominando en las bodas para enfundarse de un diseño totalmente distinto de líneas depuradas y sencillo.
Sin embargo, estos elementos no impidieron que se convirtiera en uno del los más recordados de la historia. Asimismo, recurrió a una tonalidad más cruda, evitando el tradicional blanco que normalmente vemos en las ceremonias. Este fue uno de los puntos más destacados ante la sociedad, puesto que rompió con la regla real de vestir de blanco.
Otra de las distinciones se basa en el ramo de flores, que sorprendió con unas flores alargadas y en forma de cascada evitando también los clásicos redondos más recogidos. Eso sí, ante las tradiciones que rompió Mette-Marit en su vestido de novia, hizo un homenaje a la realeza con una tiara de diamantes con motivos florales de 1910 que recibió como regalo de boda de Harald V y Sonja.
En definitiva y como anteriormente hemos comentado, el vestido de novia de Mette-Marit sigue siendo tendencia para las próximas bodas de otoño e invierno. Tras 25 años, tanto su silueta como los materiales empleados se siguen viendo en las looks nupciales apostando por el minimalismo y una atención a los detalles.