Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas: "Al ir a Ceuta, cada jugador llevaba su equipación y sus botas en la mochila, por si nos paraban en Marruecos"
El Alfonso Murube vivió un partido que apenas fue fútbol. La AD Ceuta recibió a la UD Las Palmas en LaLiga Hypermotion con un resultado de 0-2, goles de Miyashiro y Fuster, pero el marcador quedó sepultado bajo el peso de lo que ocurrió antes del pitido inicial. Los aficionados locales, con banderas de España entre las manos, entonaron el himno nacional mientras la enseña se proyectaba en los videomarcadores del estadio. El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, entró al campo con la camiseta del Ceuta y fue recibido con una ovación, aunque desde las gradas también se escucharon gritos pidiendo la dimisión del delegado del Gobierno. El fútbol esperaba.
La camiseta que lo cambió todo
En el primer minuto, ambos equipos salieron al césped con una equipación diferente. Llevaban estampado el lema "Ceuta no se vende. Ceuta se defiende", y el equipo arbitral también se sumó al gesto. La iniciativa había partido de los jugadores del Ceuta, y la imagen de los dos planteles parados en el arranque del partido convirtió el Alfonso Murube en un altavoz político. La presencia de la UD Las Palmas en esa protesta no era un trámite. Antes del partido había corrido el rumor de que el club grancanario se echaría atrás por miedo a represalias durante el tránsito por territorio marroquí. La estrategia fue deliberada: no mostrar ninguna camiseta ni hacer ningún gesto en Marruecos, guardarlo todo para Ceuta. "Cada jugador llevaba su equipación en la mochila y sus botas, por si acaso nos paraban en Marruecos", reveló el presidente Miguel Ángel Ramírez. El entrenador del Ceuta, José Juan Romero, había roto a llorar en la rueda de prensa previa, declarándose "muy decepcionado" con España y lamentando que hay "muy poca humanidad".
Una odisea para llegar
El viaje de la expedición amarilla hasta Ceuta fue en sí mismo una historia. El avión aterrizó en el aeropuerto de Tetuán alrededor de las 16:45 horas, pero desde ese momento los contratiempos se fueron acumulando. El grueso del equipo cruzó la frontera por tierra con una hora de retraso, atravesó Marruecos en autobús bajo el despliegue de varios camiones antidisturbios marroquíes apostados en la zona del Tarajal y logró entrar en territorio español en torno a las 19:00. La odisea completa sumó dos horas y veinte minutos de vuelo en avión de dos hélices, una larga espera en los controles de pasaportes y más de una hora en autobús.
El discurso de Ramírez
Miguel Ángel Ramírez tomó la palabra en la radio oficial del club y pronunció un discurso sin medias tintas. Conectó la situación de Ceuta con la experiencia propia de Canarias ante la presión migratoria: "Nosotros somos sensibles a la inmigración, antes que Ceuta y Melilla sufrieran la inmigración ya la sufrimos los canarios", afirmó. Luego fue más directo aún: "Los canarios estamos hartos de estar recibiendo inmigrantes. Somos españoles y vamos a muerte con España. Y defendemos nuestro territorio canario como si fuera Ceuta o Melilla", dijo. Ante las pretensiones históricas de Marruecos sobre el archipiélago, Ramírez fue explícito: "A mí me da igual que de Marruecos digan que Canarias es de ellos. Nosotros no somos de ellos, somos canarios. Somos españoles y si hay que salir a la calle saldremos a la calle. Si tenemos que movilizarnos y liderar una movilización para explicarle a Marruecos que nosotros somos Canarias y somos España la UD Las Palmas lo hará", aseguró. Y lanzó una advertencia final a cualquier intento de utilizar al club como palanca de presión: "Que nadie juegue con Canarias, que nadie juegue con la UD Las Palmas y que nadie juegue con lo que significa España para los Canarios", sentenció.