¿Miedo a volar sobre el mar? Un piloto lanza un mensaje tranquilizador y explica por qué no hay motivos para estar asustado
Según explica Durán en su cuenta de TikTok @pericoduran, las compañías aéreas deben cumplir unos protocolos muy estrictos de fiabilidad y seguridad conocidos como ETOPS, que regulan precisamente este tipo de operaciones sobre grandes distancias sin aeropuertos cercanos.
¿Qué es exactamente el protocolo ETOPS?
Sus siglas corresponden a Extended-range Twin-engine Operational Performance Standards, un conjunto de estándares aprobados por organismos como la OACI, la FAA estadounidense y la EASA europea. Este protocolo nació en la década de 1980 precisamente para permitir que aviones bimotores pudieran realizar rutas largas alejadas de aeropuertos, algo que hasta entonces estaba reservado casi en exclusiva a los aviones de tres o cuatro motores, considerados más seguros ante un eventual fallo de motor.
El tiempo que marca cada certificación ETOPS corresponde al que tardaría el avión en llegar hasta el aeropuerto adecuado más cercano volando con un solo motor operativo. Existen distintos niveles: certificaciones como ETOPS-120 permiten alejarse hasta 120 minutos de un aeropuerto alternativo, mientras que otras más avanzadas, como ETOPS-180 o superiores, amplían ese margen hasta las tres horas o más, lo que en la práctica ha abierto la posibilidad de cruzar océanos y zonas remotas con aviones bimotores modernos.
Cuanto más fiable es la compañía, más lejos puede volar de tierra
El piloto detalla que "cuanto más fiable es una aerolínea, más certificaciones puede obtener dentro de este protocolo, lo que le permite alejarse más minutos de un aeropuerto de costa y planificar rutas más rectas y eficientes". Para operar bajo estas condiciones, los pilotos reciben un entrenamiento especial, y los aviones deben pasar revisiones exhaustivas antes de cada despegue de este tipo de vuelos.
Durán añade otro requisito clave: todos los aeropuertos previstos como apoyo a lo largo de la ruta deben contar con previsión de buen tiempo, ya que de lo contrario no podrían utilizarse para planificar el trayecto, lo que obligaría a modificar la ruta original.
El piloto cierra su explicación con un dato que, según él, respalda la fiabilidad de este sistema: "desde que se implementó, hace ya 40 años, nunca se ha producido un accidente aéreo por no haber tenido tiempo suficiente para llegar a un aeropuerto alternativo tras una emergencia". Se trata de cuatro décadas de vuelos comerciales bimotores cruzando océanos, desiertos y regiones polares sin que el factor concreto de la distancia hasta un aeropuerto de desvío haya sido nunca la causa de un accidente. Durán presenta como la mejor prueba de que el sistema de certificación funciona "tal y como fue diseñado, incluso en las rutas más largas y alejadas de tierra".