Pocos retos hay mayores hoy en día en España para una persona normal que comprarse una casa. El mercado se encuentra camino de colapsar, tal y como indican expertos como Luis Alberto Fabra, y no hay indicativos que inviten a pensar que la situación actual tenga una solución cercana. Los problemas que registra de escasez de construcción para abastecer la demanda, la subida de precios y otros síntomas como la 'okupación' o la inseguridad de los propietarios han creado en los últimos años un caldo de cultivo que no incita a ser optimista. La valoración de este economista y experto en análisis de datos inmobiliarios tampoco suma. Pero es la dura realidad en la que España lleva años sumida. Sin embargo, a pesar de esta situación, todavía hay gente que consigue acceder a una hipoteca. No obstante, esto no evita que el paso dado se haya convertido en una especie de trampa, en una cárcel en la que a partir de ese momento hay que vivir. O, mejor dicho, sobrevivir. Para no caer en este tipo de decisiones erróneas, Luis Alberto Fabra tiene una norma que, según asegura, no debería fallarnos. Una enseñanza que califica como la pauta de oro. «La regla que hay que intentar cubrir es que tu hipoteca, tu cuota hipotecaria, lo que pagas al banco, no supere un tercio de tu salario neto mensual». Por encima de esta cifra, el experto recomienda no aceptar esta hipoteca incluso aunque nos la concedan, ya que se convertirá en una celda que nos mantendrá atados de pies y manos, sin ocio y sin capacidad de prosperar. Este profesor titular de la Universidad de Zaragoza y director de su Cátedra en Mercado Inmobiliario considera esta cuenta tan fácil de realizar como una máxima inquebrantable. No obstante, hay muchas personas que terminan cruzando esta línea roja. Esto provocará que nos quedemos sin margen de maniobra en otros aspectos de la vida. «Si te vas un poco más allá, tendrás que hacer esfuerzos de ahorro en otros ámbitos, como viajar menos o salir menos a cenar». Todo lo que la cuota supere un tercio del sueldo se recortará de otros 'mini presupuestos' que provocarán que nuestra calidad de vida se vaya hundiendo poco a poco. Sin embargo, ante la duda que suele surgir entre seguir pagando alquiler o decantarse por una hipoteca, este asesor científico del Colegio de Registradores de España señala que siempre será mejor invertir en propiedad, ya que el alquiler es un parche a muy corto plazo. Para decidir hay que hacer el siguiente planteamiento: «La cuenta correcta que hay que hacer es cuánto pago de alquiler frente a cuánto pago de intereses de la hipoteca, porque el interés es el gasto, lo otro lo que hace es minorar mi deuda». Y por último, el autor de la Estadística Registral Inmobiliaria, una de las principales referencias para analizar la evolución de la vivienda en España, explica en el podcast 'Tengo un plan' por qué tipo de hipoteca debemos decantarnos para minimizar el riesgo de nuestra operación. Y, sobre todo, tener una perspectiva más estable a futuro. «Asumes un riesgo cuando tienes una hipoteca a tipo variable porque si sube el Euribor tu cuota va a aumentar; de hecho, la cuota hipotecaria te podría haber llegado a subir una tercera parte con las últimas subidas».