El grafiti es considerado por muchos una rama más del arte. Aunque en determinados contextos y usos pueda ser vandalismo, en otros contribuye justamente a lo contrario: dar un valor añadido a las paredes y muros sobre los que se plasma tanto a nivel estético como social. Así lo entiende también el Ayuntamiento de Sevilla, que ha sacado a licitación un programa mediante el que busca grafiteros para realizar varias decenas de pinturas murales en diferentes centros escolares de la ciudad. Se trata de una iniciativa que parte del área de Educación, Juventud, Edificios Municipales, Deporte y Promoción de la Salud del Consistorio en una apuesta las actividades artísticas de ejecución grupal y de comunicación visual permanente al entenderlas como «una fórmula ideal de ocio para la ocupación saludable del tiempo libre entre la población infantil y juvenil », tal y como recoge el pliego de prescripciones técnicas para la contratación del servicio. El objetivo del Ayuntamiento es la contratación de una empresa que se encargue de bocetar, dirigir y pintar 640 metros cuadrados de grafiti en centros educativos públicos de la ciudad de Sevilla repartidos entre 32 pinturas murales de unos 20 metros cuadrados cada una, aunque este tamaño podrá variar en función del área disponible y se adaptará a las dimensiones concretas de cada uno de los espacios designados para ser pintados. También se definen en el pliego del proyecto los temas para estos grafitis, que deberán «transmitir los cinco derechos de la infancia que sirven como pilares estructurales del III Plan Municipal de Infancia y Adolescencia de la Ciudad de Sevilla». Estos son el derecho a ser niño, el derecho a ser escuchado, el derecho a ser valorado, el derecho a vivir en entornos seguros y el derecho a servicios esenciales, así como otros temas relacionados con el ocio y tiempo libre saludable para inculcar buenos valores a los menores. Para la ejecución de estas pinturas murales, el artista se acompañará de los niños y jóvenes vinculados a los centros donde se pintará. Estos participarán en la creación de la obra, pero estarán asesorados y guiados en todo momento por el responsable contratado. Se busca de esta manera introducir una parte didáctica y formativa en relación a la realización de la técnica del grafiti a la vez que fomentar los cinco derechos de la infancia. El presupuesto de la licitación asciende a 38.720 euros con IVA incluido (32.000 euros de base imponible más 6.720 del 21% de IVA). De esta cantidad, la mitad del coste corresponde al personal, el 38% a los materiales, el 4% al seguro y el 8% a costes indirectos. Por su parte, el contrato para la concesión del servicio de realización de los grafitis es de 102.400 euros. El contrato tendrá una duración de doce meses desde el 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2027 o bien desde el día siguiente a la adjudicación del contrato, en caso de que fuera una fecha posterior. Durante estos tres meses de 2026 y nueve de 2027 deberán ejecutarse los 32 grafitis. Tanto los bocetos como su materialización se irán realizando en función de la disponibilidad de los espacios y las necesidades del Servicio de Juventud. Por tanto, de aquí al último trimestre del próximo año , los colegios sevillanos contarán con más de una treintena de pinturas murales nuevas. Así, se aspira a que los grafitis vuelvan a convertirse en un catalizador del talento y la experiencia de los profesionales y sobre todo de las capacidades expresivas de los jóvenes alumnos de los centros escolares sevillanos. Todo ello al mismo tiempo que estas pinturas murales pondrán de manifiesto los valores que deben regir estos espacios de aprendizaje y enseñanza en la capital hispalense.