Convierten más de 6.500 inodoros viejos en arrecifes artificiales y logran recuperar un ecosistema costero después de una década
En Nueva York, miles de inodoros que iban a terminar como residuos encontraron un destino inesperado bajo el agua. La porcelana de antiguos sanitarios fue reciclada para formar parte de un arrecife artificial en Jamaica Bay.
El proyecto buscó aprovechar estos materiales para crear superficies donde las ostras pudieran asentarse y crecer. Con ello, las autoridades pretendían contribuir a la recuperación de un ecosistema costero afectado por la pérdida de poblaciones de ostras y los cambios ambientales.
¿Cómo los inodoros se convirtieron en arrecifes artificiales?
La iniciativa comenzó cuando el Departamento de Protección Ambiental de Nueva York reemplazó sanitarios antiguos por modelos de bajo consumo en escuelas públicas. Entre julio de 2015 y marzo de 2016, unas 6.500 instalaciones fueron retiradas, trituradas y procesadas para reutilizar su porcelana.
El material reciclado, que ocupó unos 125 metros cúbicos, fue trasladado en barcaza hasta Jamaica Bay. Allí, la porcelana triturada se combinó con conchas de ostras y almejas para formar una estructura conocida como receiver reef, diseñada para que las ostras jóvenes pudieran adherirse y desarrollarse.
¿Cuáles son los beneficios del proyecto?
Las ostras cumplen una función importante dentro del ecosistema marino, ya que pueden filtrar grandes cantidades de agua y proporcionar refugio y superficie para otros organismos. La recuperación de sus poblaciones también puede contribuir a mejorar las condiciones de los ambientes costeros.
Los arrecifes artificiales, además, ayudan a disminuir la energía de las olas y pueden proteger humedales frente a la erosión. En Jamaica Bay, donde históricamente existieron importantes poblaciones de ostras, estas iniciativas buscan recuperar parte de un ecosistema que se había deteriorado con el paso del tiempo.