Misterio resuelto: ya se sabe dónde está viviendo Sarah Ferguson tras marcharse de Reino Unido casi por obligación, pues no tenía casa ni honor. Según ha publicado la prensa inglesa, está en una mansión suiza de 17 millones de euros, propiedad de un exnovio fallecido y rodeada de aquel lujo al que tanto le cuesta renunciar. Sarah Ferguson es la deshonra personificada. Fue desalojada de la residencia real que durante tantos años ocupó junto al expríncipe Andrés, primero como casados y luego como divorciados. Ya no es nadie en la Familia Real británica. Nada más que el mal de recuerdo de una persona que mancilló el honor de la Corona por su estrecha amistad con el pedófilo Jeffrey Epstein. Fergie se marchó del Reino Unido por la parte de atrás y comenzó a partir de entonces un cúmulo de especulaciones para conocer no solo de qué vivía, sino dónde lo hacía. Se habló de Emiratos Árabes, Irlanda del Norte, Francia y hasta España. Pero finalmente ya se ha desvelado el misterio y por fin se conoce dónde está la exduquesa. Y no es precisamente un hogar modesto. Ha sido una semana complicada para Sarah Ferguson. El 23 de julio celebraba el 40º aniversario de su boda con el Príncipe Andrés, uno de los enlaces reales más recordados. Duraron diez años, aunque tras su separación se habló de «la pareja de divorciados más feliz del mundo». Seguían viviendo puerta con puerta. Pero al tiempo que se recordaba la boda, Sarah Ferguson recibía un golpe terrible: su exnovio Paddy McNally, con quien tuvo una historia antes de conocer al expríncipe Andrés, ha muerto a los 88 años. Y lo ha hecho apenas dos meses después de la repentina pérdida de su hijo Sean en circunstancias extrañas y todavía bajo investigación. Su historia de amor terminó para dar paso a una amistad que ha durado hasta hace nada. Según 'The Sun', Sarah Ferguson está instalada en Les Gais Lutins, una mansión que le prestó Paddy McNally y ubicada en Suiza. La vivienda, valorada en más de 17 millones de euros, está en la localidad de Verbier, donde también tienen una propiedad Federico y Mary de Dinamarca o el cantante James Blunt. Una zona exclusiva y marcada por la discreción. Justo lo que busca ahora la antiguamente expansiva Fergie. Verbier siempre ha estado presente en la vida de Sarah Ferguson porque allí aprendió esquí de pequeña. En 2014 compró en este área exclusiva un chalet por 21 millones de euros que pagó con Andrés mediante una hipoteca conjunta en una operación que describieron como «una inversión familiar a largo plazo». El pasado abril ya fue vista en una estación de esquí en Austria y también se dice que ha estado en Irlanda del Norte. la última referencia de su paradero se hallaba Zúrich, y más concretamente en la Clínica de Recuperación Paracelsus al precio de 15.000 euros por día. pero parece que sus viejas amistades intercedieron para que no pagara. Y siguen siendo sus amistades las que la mantienen bajo techo.