Ha empezado la desbandada. La terquedad negativa de las encuestas ha desatado en el Gobierno la voz de sálvese quien pueda. Quedan meses, no demasiados, para seguir los pasos de Teresa Ribera y procurarse alguna bicoca en instituciones globales o europeas. Pedro, que sigue pensando en atrincherarse en la oposición si la previsible derrota no es demasiado contundente, quiere situar piezas en posiciones estratégicas y sus pretorianos aspiran a ver premiada la lealtad con que han desgastado sus carreras. Alguna candidatura, como la de Planas en la FAO, es de impecable idoneidad técnica pero la de Yolanda en la Organización Internacional del… ¡Trabajo! ha suscitado rechifla general y disparado el dardo rencoroso de Pablo Iglesias. La silla más importante es...
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