Crítica de "El sueño americano": una emotiva canasta ★★★
Dirección y guion: Anthony Marciano. Intérpretes: Jean-Pascal Zadi, Raphaël Quenard, Olga Mouak. Fotografía: Antony Diaz. Música: Dédouze. Francia, 2026. Duración: 122 minutos. Biopic.
No le falta humor a la nueva película de Anthony Marciano («Robin Hood, la verdadera historia», «Play»...), cineasta galo con una clara inclinación hacia la comedia, que en esta genuina y entrañable «feel-good movie french style» narra la historia de Jérémy, que trabaja en un videoclub muerto del asco, y Bouna, optimista limpiador en el aeropuerto, cuyas vidas quedarán irremediablemente entrecruzadas por el baloncesto. Ninguno de los dos tiene contactos, los dos están sin un euro y no saben ni repajolera de inglés, lo que no es óbice para que se propongan convertirse en agentes de la todopoderosa NBA.Y estos dos tipos, además, existen, y, tras una serie de episodios más o menos calamitosos (se ven obligados a pedir un crédito al banco detrás de otro y no les llega casi ni para comer cuando deben viajar a EE UU) consiguen, gracias a su inquebrantable pasión por este deporte y una amistad a prueba de bombas y de personas con muy pocos escrúpulos, conseguir su sueño. El bendito sueño americano, claro. La primera gran oportunidad llegaría tras una serie de fracasos, muchas fatigas y sacrificios, cuando consiguieron por fin que el nuevo contrato de Nicolas Batum con los Portland Trail Blazers en 2012 llegase a los 46 millones de dólares durante los siguientes cuatro años.
De una manera, por cierto, y si la película no nos miente, bastante divertida y disparatada. La química entre ambos protagonistas resulta tremenda, y, aunque pocas escenas vemos en la cancha (en realidad, al director poco le importaba ese aspecto, y se nota), se trata de un filme super amable y con su punto sentimental sobre un par de hombres que demostraron que, aunque no sea así la mayoría de las veces, los deseos se cumplen. Hasta gracias a un triple.
Lo mejor:
La gran química que existe entre los dos actores principales de este filme tan humano
Lo peor:
Suele pasar con los biopics, que algún defecto deben tener sus protagonistas, digo yo