Entre cantos de sirenas y discursos presidenciales
El reciente éxito taquillero de la adaptación de La odisea de Homero, dirigida por Christopher Nolan, ha traído de vuelta a la escena el mítico poema griego que narra el regreso de Odiseo a Ítaca tras la guerra de Troya. En su viaje –la verdadera “odisea”–, el protagonista enfrenta diversos obstáculos; entre ellos, el famoso pasaje del canto de las sirenas, una melodía que engañaba la percepción de la realidad. Por ello, Odiseo ordena a sus hombres taparse los oídos con cera y, para demostrar dominio de sí mismo, pide ser amarrado al mástil.
Si dejamos de lado la literatura, de ahí proviene la famosa frase “cantos de sirenas” que usamos cuando nos quieren engañar o, como decimos en buen tico, cuando “nos venden humo”.
De Ítaca a Zapote
Recientemente, desde Casa Presidencial han salido “nuevos” proyectos de ley anunciados con bombos y platillos: seis iniciativas para combatir la inseguridad, además de otras propuestas para diversos sectores. Sin embargo, al revisarlas, muchos entramos en el mismo debate: ¿acaso no hemos escuchado esto antes? ¿No existía esto ya y se aplicaba?
En efecto, los proyectos son repetidos. Son cuestiones que ya estaban en la legislación vigente; no son ideas nuevas. Es decir, hicieron un “copiar y pegar” que ahora se presenta como obra de la actual Administración. Además, expertos advierten de que algunos podrían contener inconstitucionalidades, porque hasta para copiar hay que tener conocimiento. Posiblemente una inteligencia artificial lo habría hecho mejor o al menos habría advertido las coincidencias.
Pero aquí surge la pregunta: ¿cómo es posible que nadie se dé cuenta? Por asombroso que parezca, la estrategia es jugar con la desinformación de la ciudadanía. Volviendo a la literatura, el escritor George Orwell afirmaba en su novela distópica 1984: “Quien controla el pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado”.
Esto ejemplifica la misma situación: la idea de reescribir la historia para manipularla, de manera que si nadie recuerda el pasado, nadie cuestionará el presente.
El enemigo de los miércoles
Lo curioso de esto es el discurso presidencial que venimos escuchando: “la culpa es de los gobiernos pasados, ahora nosotros tenemos la solución”. Entonces me pregunto: ¿por qué repetimos proyectos? ¿No es acaso esto una cortina de humo, una estrategia populista en la que cada miércoles cambia el enemigo? Un día es la Contraloría, otro la oposición en la Asamblea Legislativa y ahora los magistrados del Poder Judicial. Pero también aparecen elementos imaginarios; hay fantasmas que recorren de nuevo el ambiente, como el del “comunismo” que anda rondando.
Entre dimes y diretes, entremensajes ofensivos y guiones preparados para ser leídos, lo que se presenta como soluciones eficientes son, en realidad, cantos de sirenas. La solución no es taparse los oídos –eso solo alimentaría la desinformación–, sino asumir la actitud de Odiseo: escucharlos, pero bien amarrados a la realidad y sujetos al mástil del análisis crítico.
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Josué Arias Hernández es profesor.