PLN y Frente Amplio niegan sus votos para una gran emisión de $13.500 millones en eurobonos: Pueblo Soberano está dispuesto a negociar
Las fracciones legislativas de los partidos Liberación Nacional (PLN) y Frente Amplio (FA) no están dispuestas a darle sus 24 votos al gobierno para autorizar la emisión $13.500 millones de títulos valores en el mercado internacional, instrumento conocido popularmente como eurobonos, tal como lo plantea el proyecto de ley presentado en diciembre pasado y que impulsa ahora la bancada del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
El expediente legislativo 25.363 plantea una autorización para que el gobierno pueda emitir títulos valores en el mercado internacional por hasta $13.500 millones en un periodo de nueve años, a razón de una autorización máxima por cada año de $1.500 millones.
Dentro de las condiciones planteadas por la iniciativa legal, se establece que el rendimiento de los títulos autorizados no podrá ser mayor al de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos de un plazo similar, más 750 puntos base, con plazos de vencimiento de mínimo cinco años.
Para hacer esas colocaciones de eurobonos, el Poder Ejecutivo necesita obligatoriamente la autorización legislativa por mayoría calificada de la Asamblea Legislativa, es decir, debe aprobarse por 38 votos.
Eso obliga al partido de gobierno a sentarse a negociar con las dos fracciones más grandes de la oposición, el PLN y el FA, que juntos suman 24 votos.
Sin embargo, voceros de ambas tiendas políticas dejaron claro que no están de acuerdo ni con un monto tan grande ni con un plazo tan amplio, mucho menos en avalar esa colocación sin que el gobierno de Laura Fernández cumpla estrictos controles y condiciones.
La última vez que se le autorizaron eurobonos al Ejecutivo fue en noviembre de 2022, cuando 53 congresistas aprobaron una emisión de $5.000 millones, de la cual solo se colocaron $3.000 millones.
El gobierno de Rodrigo Chaves intentó que le autorizaran más, pero el incumplimiento de las condiciones le cerró las puertas en el Congreso.
Las condiciones de la oposición
Salvador Padilla y Ángela Aguilar, del PLN, confirmaron por separado que la fracción no dará sus 17 votos para la propuesta del gobierno y que están por definir, previa consulta a expertos, cuál sería el monto que podrían autorizar y bajo qué condiciones.
“Deben existir controles e indicadores que se cumplan, y que haya un compromiso de que el Estado empiece a pagar la deuda con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y no recortar ni congelar los recursos para seguridad, porque no podemos ver aisladamente el proyecto”, dijo Padilla.
La diputada Aguilar señaló que Hacienda, en una audiencia ante la Comisión de Hacendarios, planteó la posibilidad de bajar el monto de la emisión a $1.000 millones por año.
Por su parte, María Eugenia Román, del Frente Amplio, declaró que autorizar colocaciones de deuda tan grandes, en nueve tractos, sería comprometer a un futuro gobierno a endeudarse en el exterior.
“La fracción no está convencida ni del monto tan alto ni del plazo. En esta materia, son esenciales el control y la transparencia. Si comparamos con las leyes anteriores, siempre hubo control y fiscalización que se está eliminando en este proyecto en discusión”, dijo Román, subjefa del FA.
La congresista dijo que es necesario ver una actitud positiva de Hacienda, sobre todo en acciones para combatir la evasión, en momentos en que la recaudación tributaria está cayendo. El FA tampoco ve con buenos ojos las señales del Ejecutivo para buscar impuestos aumentando el impuesto al valor agregado (IVA), que encarecería la canasta básica y otros servicios, como salud, medicamentos y educación.
Entre los controles que mencionó Román están que no solo se rinda un informe escrito a la Contraloría General de la República y al Congreso sobre la colocación de eurobonos y sus condiciones, sino que el ministro de Hacienda personalmente haga esa rendición de cuentas de cara a la Comisión de Hacendarios.
La búsqueda de ese financiamiento, en mejores condiciones que las del endeudamiento externo, es urgente en momentos en que la deuda pública está por encima del 60% otra vez y el gobierno necesita cubrir los gastos corrientes del aparato estatal.
‘No hay inflexibilidad’, dice un Nogui Acosta dispuesto a negociar
Consultado sobre la obligación de negociar los eurobonos con las demás fracciones para acceder al número mágico de 38 votos, el jefe de fracción del PPSO, Nogui Acosta, aseguró que “no hay inflexibilidad”.
En otras discusiones, donde no se requiere una mayoría calificada, el diputado Acosta está convencido de que puede avanzar con la oposición o sin ella, pero no es el caso de los eurobonos, para los cuales sus 31 curules no son suficientes.
Tampoco le alcanzan esos votos leales para aprobar una reforma a la Constitución Política que le permita incluir en el Presupuesto Nacional una autorización de endeudamiento internacional por año, sin tener que ir al Congreso cada vez que necesite eurobonos.
“Los eurobonos vienen a fortalecer el endeudamiento que se necesita cada año para hacer frente al gasto público, no es más endeudamiento. Este programa busca dar suficiente espacio para un proceso de maduración de la deuda“, dijo Acosta.
Lo que no ve con buenos ojos es que se ponga como requisito el pago de otra deuda, como la del Estado con la CCSS (que ya es superior a los ¢4 billones).
“Podemos valorar el monto. Nos interesa que sea un programa de mediano a largo plazo. Podemos revisar qué se puede incorporar, pero no debería ser nada más allá de lo que esté en el Presupuesto. Primero hicimos el proceso de consultas y ahora vamos a ponerlo sobre la mesa. No hay inflexibilidad”, dijo Acosta.
¿Qué son los eurobonos?
Se trata de una herramienta de deuda externa emitida en forma de títulos-valor que el Ministerio de Hacienda, en representación del Gobierno de Costa Rica, coloca en los mercados internacionales, donde capta financiamiento de otros países e inversionistas.
Para esa colocación, Hacienda acude a subastas en los mercados en Luxemburgo, Nueva York y Londres, donde se captan los eurobonos por acreedores que consideran atractivas sus características.
El eurobono funciona como un préstamo, de manera que cada uno equivale a una cantidad de dinero, por la que se paga intereses cada seis meses y, al vencimiento del plazo, se debe devolver el dinero adquirido originalmente a quien compró el título.
Aunque se les conoce como eurobonos, se emiten principalmente en dólares, en el mercado internacional, donde los intereses y los plazos de vencimiento son más favorables que en el mercado interno costarricense, donde la deuda es mucho más cara y a corto plazo.