Joan Capdevila: "No puedo entrar en Estados Unidos porque jugué un partido en Irán hace 10 años"
España puede ser campeona del mundo este domingo contra Argentina, como lo fue en 2010. Todos recordamos los jugadores de aquella época y muchos han ido a New Jersey para ver la final. Por ahora, quién no va a estar es Joan Capdevila, al que no han dejado entrar en Estados Unidos.
El exlateral izquierdo lleva días intentando resolver una situación que parece sacada de una pesadilla burocrática. Las autoridades estadounidenses le han denegado el ESTA, la autorización electrónica de viaje sin la que no hay forma de pisar territorio americano, y Joan Capdevila se ha quedado en tierra cuando más quería volar. Lo que hace el caso especialmente doloroso es que no viajaba solo, quería llevar a sus hijos para vivir juntos una final del mundo, para que los pequeños pudieran ver en directo lo que su padre vivió hace quince años como protagonista.
La llamada de auxilio
Capdevila ha recurrido a las redes sociales para intentar que alguien le eche un cable antes de que el árbitro pite el comienzo del partido. En la red social X ha lanzado un mensaje que mezcla incredulidad y emoción a partes iguales, dirigido a quien pueda escucharle, incluidos el presidente Donald Trump y el Ministerio de Educación español. "Me acaban de decir que no puedo viajar a la final con mis hijos porque me han denegado el ESTA. ¿Alguien me puede ayudar con esto? No sabéis la ilusión que me hacía poder estar allí con todos mis compañeros de 2010 y con este equipo para animarles", escribió. Jugó un partido en Irán hace diez años y por eso no le dejan entrar. "El ESTA me lo han denegado porque estuve jugando hace diez años jugando un partido en Irán", dijo en la Cope.
Y añadió: "No me puedo creer que no me permitan entrar en USA... y perderme un momento así con mis hijos que tanto amamos el fútbol". Y cerró sus publicaciones con una frase que resume la desesperación de alguien que agota las últimas opciones: "Os lo agradeceré en el alma de por vida".
Los del 2010, en los palcos
Mientras Capdevila busca soluciones desde casa, buena parte de sus compañeros de Sudáfrica han seguido el camino de la selección desde las gradas del torneo. Iker Casillas, Carles Puyol, David Villa y Xavi Hernández han aparecido en los palcos de los estadios a lo largo de la competición, presentes en cada paso de una España que ha llegado hasta la final. Otros campeones del mundo de aquel histórico equipo podrían sumarse para el partido del domingo, aunque Capdevila apunta a que será el gran ausente de la reunión.
El apoyo popular a la selección no ha llegado solo desde el mundo del fútbol. Penélope Cruz, Javier Bardem y el chef José Andrés también se han unido al respaldo colectivo que rodea a la selección en estos días previos a la final, una muestra de que el fenómeno supera los límites del deporte y se convierte en algo más amplio.
Una final, un sueño y un trámite
Hay una ironía en todo esto que resulta difícil de ignorar. España está a noventa minutos de repetir lo que consiguió en Johannesburgo, de levantar una segunda Copa del Mundo, y uno de sus protagonistas de aquella gesta no puede estar presente porque un formulario electrónico le ha cerrado la puerta. Joan Capdevila defendió el lateral izquierdo durante todo aquel torneo, jugó cada minuto, y ahora no puede cruzar el Atlántico para ver si la generación actual completa el mismo camino. Sus hijos, que comparten con él la pasión por el fútbol, tampoco podrán vivirlo desde las gradas de Nueva Jersey.